El Pe...llejo de Lapuente

POR: JOSÉ ESCAMILLA

POR: JOSÉ ESCAMILLA Un fin de semana interesante. Eliminatorias alrededor del globo, partidos en todas las latitudes, con distintos sabores, con distintas historias, distintas aficiones, y de distinto nivel. En México la Selección, se vuelve a presentar en un Estadio Azteca con una entrada muy pobre. En esta ocasión no fue martes, y de todas maneras la gente no asistió. ¿Será que la prensa le ha lavado el coco a la afición?, o más bien será que el espantoso futbol que juega nuestro equipo no convence ni a aquellos incondicionales que no se dejaron lavar el coco en otras oportunidades después de años y años de labor “social” de José Ramón Fernández. Hoy nuestro representativo nacional, no jugó un mal partido, pero tampoco jugó uno muy bueno. Digamos que hizo lo que tenía que hacer. Metió siete y falló otros siete. Se plantó bien en el centro del campo, se durmió a veces en la parta de atrás, (seguramente por la creencia de los nuestros de que los del canal nunca se acercarían), y adelante hubo de todo. Zepeda jugó un buen partido de futbol con la salvedad de que habría que enseñarle a no caer de manera tan infantil en fueras de juego. Desbordó, centró, intentó, engañó, y hasta metió un gol con la complacencia del equipo panameño. Buena definición en el gol. Podemos decir que cumplió y nada más. Abundis (para mi gusto uno de los mejores delanteros que hay en nuestro país) fue bastante intermitente. Jugaba como quince minutos a un nivel regular, después caía dramáticamente su nivel buscando matar a balonazos al árbitro asistente cada vez que intentaba un centro, para después entregarnos chispazos del futbol que sabe hacer. Buen gol, bien buscado. Brindó una actuación muy regular. A Palencia yo no lo tendría en el Tricolor, pero hay que reconocerle que aunque nunca lo ponen a jugar en su verdadera posición, hace un gran esfuerzo todos los partidos. Es una de esas incongruencias de Lapuente; para qué llevarlo si no pesa en el lugar en el que le hace jugar, y sabiendo que no tiene posibilidades en su posición natural cuando están Blanco, Abundis, Hernández, Zepeda y hasta Osorno antes que él. Si esta buscando un volante ofensivo, que se coloqué atrás de las dos puntas, y que llegue sorprendiendo por el centro, mejor que llame al “Gonzo”, seguramente pesará mas que el cruzazulino. Luis Hernández no estuvo mal, ¡estuvo pésimo! ¿Qué hace un futbolista como Luis, al que todavía le sobran dos o tres años a un buen nivel jugando en la MLS?, ¿Qué acaso no se ha dado cuenta de que ha sido perjudicial para todos los que han ido a la liga de los vecinos del norte? Campos, por ejemplo, por poco y pierde su puesto para el Mundial de Francia. La MLS es el cementerio de grandes estrellas. Es un campeonato en donde cuentan más las relaciones públicas que el futbol, que está bien para la gente que empieza en este deporte, pero ¿para Luis que ni empieza, ni esta listo para ser enterrado? Lo único que esta consiguiendo es precipitar su retiro. Hoy se le vio, lento, desencanchado, y desesperado, pero... ¿cómo pesan los dólares verdad?. Cuauhtémoc Blanco es un jugadorazo. Participó tan sólo 45 minutos, metió dos goles, fabricó otros cuatro que sus compañeros fallaron, jugando a medio gas y como cuidándose, hizo lo que quiso, y esto cuenta aunque sea contra Panamá. En su segundo gol, construyó toda la jugada. Se movió al hueco para recibir sólo, cambió de juego, picó al espacio, la pidió y la metió. Toda la jugada la creó él, pero... Con todo y esto y veinte goles más, el “Temo” no debió de haber venido a este partido. Hubiera sido mejor ganar uno a cero a Panamá y que Blanco siguiera con su integración en Valladolid, que venir a quitarle presión a Lapuente. Ojalá y nuestro entrenador nacional se deje de egoísmos y ponga en juego su propio pellejo tanto como pone en juego el de los demás, porque eso es exactamente lo que está haciendo con Cuauhtémoc, y un poco también con Rafa Marquez. Ojalá y no cometa la estupidez de traerlos estando ya calificados para enfrentar a Trinidad. Ya habrá tiempo para acoplarlos al equipo una vez calificados para el 2002. Una mención especial merece Ramón Ramírez, que se acordó que alguna vez fue nombrado el mejor jugador mexicano. Se dejó de mediocridades y se dedicó a jugar. Aunque falló una muy clara solo frente al marco, aportó mucho en el partido. ¡Ya era hora Ramón, te estabamos esperando! escamilla@mediotiempo.com

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