Qué mala pata

POR: JOSÉ ESCAMILLA

POR: JOSÉ ESCAMILLA Después de más de seis meses en los que nunca pudo salir plenamente de una lesión en una de sus rodillas, el ariete mexicano Cuauhtémoc Blanco encontró su destino en uno de esos viajes inexplicables y ante un jugador que pasará a la historia por marcar la vida deportiva de este buen futbolista. Encontró su destino porque la situación en la que se encuentra el “Temo” seguramente pesará en el desarrollo de esta nueva aventura que acababa de iniciar. Se jugó muchas cosas y podemos decir que el mexicano va perdiendo, por goleada, a los 25 minutos del primer tiempo. Ya había yo hablado de lo estúpido y arriesgado de estos viajes. Me parecía una terquedad de Manolo el traer a los “extranjeros” a esta clase de partidos, pero ahora me doy cuenta que no era terquedad de uno, sino de dos. Hace poco más de dos semanas, Rafa Márquez pidió, o dio a entender (con mucha cordura), que no se le tomara en cuenta para estos partidos intrascendentes de la primera ronda. El de Tlatilco en cambio, habló de una revancha, inclusive sabiendo que no vendría la máxima estrella de los caribeños: Yorke. Manolo ya había adelantado que la hora de saldar cuentas vendría más adelante, en la segunda fase, pero Cuauhtémoc, incitado por la necesidad de mostrar su futbol en donde sea para ganarse un lugar en la oncena titular del equipo pucela, decidió pedir su inclusión en esta aventura sin saber lo que el destino le tenía preparado. Blanco penso que venir, y meter varios goles con su selección le ayudaría a presionar un poco al técnico argentino del Real Valladolid. Una sonora actuación, sería su mejor aliado para exigir un poco más de participación en el próximo partido de liga. La suerte le dio la espalda y decidió en cambio, jugarle una mala trastada. A veces la vida no es justa y le pega a quien más necesita de su ayuda, o a quien menos merece ser golpeado. Un jugador que arriesgó muchas cosas ganadas a pulso, y que prefirió jugársela para salir de ese conformismo que nos caracteriza, se ve afectado cuando más necesitaba de su plenitud. ¿Por qué no vino esta lesión hace un año?, ¿Por qué ahora que se tiene la oportunidad de poner en alto el nombre de nuestro balompié, nuestra mejor carta se ve envuelta en todas estas lesiones cuando nunca se caracterizó por ser “de huesos frágiles”?... A veces la vida nos enseña cosas de la manera menos indicada. Ahora que se habla de que la opción a compra que debía de hacerse efectiva el 31 de diciembre se está tambaleando, ahora que el tricolor necesitará mas de Cuauhtémoc de lo que lo necesitó en esta ronda, ahora que se estaba formando un puente de salida para otros jugadores... ahora... ya es demasiado tarde. No nos queda más que pedir paciencia a los directivos del equipo Vallisoletano, y poner changuitos para que aquel que se decidió y arriesgó, reciba el justo premio y se cure de su mala pata. escamilla@mediotiempo.com

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas