Un equipo sin “fortuna”

Por: JOSÉ ESCAMILLA

Por: JOSÉ ESCAMILLA Seguramente esta semana la mitad de la editorial de mediotiempo.com estará dedicada al análisis del partido que escenificaron Águilas y Pumas en el Azteca, y no es para menos, estos dos equipos brindaron un excelente espectáculo a dos aficiones antagónicas en todo menos en su sed de triunfo. Hoy, después de un emotivo y dinámico encuentro en el coloso de santa úrsula, vimos a unos pumas con idea, con orden, con entusiasmo, con creatividad, y sin fortuna... Toda la semana escuchamos declaraciones que iban y venían, que si el amor a la camiseta, que si jugar en América implica mas presión, que si esto o aquello, en fin, todo fue calentando este clásico huérfano (porque no tiene nombre), que tanto significa para ambas instituciones. Llegó el día esperado y la gente se dio cita en el lugar y la hora indicada, universitarios de un lado, y americanistas del otro, los supuestos “revoltosos” frente a la supuesta “porra familiar” (así los pinta la televisión), como ejemplificando los valores que representan; totalmente opuestos. El árbitro, Eduardo Brizio Carter, quien alguna vez confesó ser aficionado puma antes de ejercer su labor arbitral, dio el silbatazo inicial y automáticamente nos vinieron a la memoria grandes protagonistas de este clásico que nadie ha querido bautizar. No importa como lleguen estos dos equipos, porque cuando se enfrentan casi siempre brindan el mejor partido de la semana. Esta vez no fue la excepción y todo el mundo a sufrir. El equipo del pedregal se cansó de crear oportunidades de gol, maniató por completo a los azulcremas, literalmente bombardeó la cabaña de los de coapa sin encontrar visos de respuesta en el equipo emplumado. Donoso abrió la cancha, filtró balones peligrosos, centró preciso a sus compañeros, burló a cuanto americanista se le puso enfrente y a la hora de la verdad no tuvo fortuna. Yegros desbordó por las bandas, picó por el centro, recortó a la defensa rival, tiró al arco enemigo, pero no tuvo fortuna. Lozano se movió al espacio, peleó todos los balones, buscó el contragolpe, cabeceó pero no tuvo fortuna. El “gonzo” no tuvo fortuna. Bernal, no conoce la fortuna cuando sale a cortar un centro (mas bien no sabe lo que es cortar un centro). A Mascorro le tocó marcar a la fortuna. El club universidad no tiene fortuna. Estay conoce muy bien la fortuna y se la pasó de noche, Calderón, gana una fortuna y no ha hecho nada en el futbol mexicano, Davino tendrá que utilizar su fortuna para comprarse una cintura nueva, Oviedo vale una fortuna pero no pesó... El América tiene toda la fortuna que necesite, tanto es así que tuvo la fortuna para adquirir los servicios de un hombre que se entrega siempre, que es un excelente futbolista, y que conoce las dos fortunas; la que le pagan cada quincena, y la que se necesita para ganar esta clase de partidos. Las águilas siguen jugando igual de mal que como lo venían haciendo, pero su abundante fortuna decidió en su favor en dos errores de jugadores desafortunados de un equipo sin fortuna, y dos aciertos de jugadores muy afortunados de un equipo con mucha fortuna: Pavel en el centro para el primer gol (alguna vez el jugador mas caro de un Draft), y Luis Hernández (El futbolista mexicano mas caro de la actualidad). Así es queridos amigos, a veces no gana el que juega mejor, gana el que lo merece, y lo merece el que hace los goles. Normalmente construyen o hacen los goles, los jugadores que tienen mucha “fortuna” producto del colmillo, la entrega, el carácter y el futbol que aprendieron en equipos sin la fortuna para retenerlos. escamilla@mediotiempo.com

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