Juego de doble filo

POR: JOSE ESCAMILLA

POR: JOSE ESCAMILLA Este miércoles 28 de febrero será un día crucial en las aspiraciones del futbol nacional por encontrar representación en el próximo mundial asiático compartido. México se enfrenta al difícil compromiso de medirse ante la selección de los vecinos del norte, en una cancha en donde en teoría (habrá que ver en la realidad), no habrá mucha presencia de nuestros compatriotas en las gradas, en un estadio poco conocido, ante un clima al que no estamos acostumbrados, y sobre todo, ante un rival que crece día con día y que juega el futbol que nos hace tanto daño: aéreo y de mucho contacto físico. Todos estos problemas a enfrentar son externos, México no puede hacer nada para evitarlos, pero existe otro factor importante a considerar en la larga lista de contratiempos que deberán superar, y que es, paradójicamente, la presión que ellos solitos se han impuesto. Este jueguito del “primero que hable es vieja”, puede ser de doble filo. Los seleccionados han usado esto como un arma inquisidora encontra de aquellos medios que consideraron fueron mas allá, pero no se han puesto a pensar que es lo que pasará en caso de una derrota. La relación prensa-tricolor pasa por una seria crisis, y los de verde piensan callar muchas bocas con una victoria que haría ver todavía más injustificadas las críticas en su contra, pero no hay que olvidar que la moneda siempre tiene dos caras, y si el equipo nacional tuviera un mal resultado contra el representativo de las barras y las estrellas la situación se convertiría en un caos, y los argumentos de que “solo son partidos de preparación”, o el de “la eliminatoria es la que cuenta” se verían pisoteados. En una situación “normal” una derrota al inicio de este hexagonal final, -considerando que los partidos en casa se debieran de ganar con relativa facilidad-, no representaría gran peligro en nuestras aspiraciones, pero tomando en cuenta lo tenso que se encuentra el medio futbolístico nacional podría pesar mas de lo que nos imaginamos. La prensa se encuentra resentida y podría explotar esta olla que solo necesita de la más mínima “calentadita” para desatar la tragedia. México se encuentra ante una situación crítica, es ahora cuando debe demostrar los tamaños y la calidad que lo han puesto por encima del resto de los “exconcacafkianos”. Creo que el Tri está ante una excelente oportunidad para borrar muchas cosas, pero como en las grandes oportunidades existen también grandes riesgos, y ojalá, los nuestros sepan aceptarlos y asimilarlos en caso de que se presenten, porque una derrota que en el papel pudiera ser intrascendente, en la realidad y bajo la situación reinante podría ser mortal si no se asume con madurez y mucha responsabilidad. En fin, el equipo de TODOS tiene un fuerte reto por delante y debe convencernos precisamente a TODOS, porque una semana después sigue Brasil con el firmamento entero en el Jalisco, otro compromiso no muy cómodo para salir del Apocalipsis (seguramente mudo) en el que se encontrarán si es que no regresaran de Ohio con un resultado positivo. Mi pronóstico: un partido muy cerrado, áspero, ríspido, de mucha lucha en el centro del campo y con un empate con sabor a victoria para los nuestros. escamilla@mediotiempo.com

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