Más de fuerzas básicas...

Tratando de profundizar en las posibles respuestas a la pregunta que titula mi columna anterior, y en atención a los comentarios de quienes nos han hecho el favor de leerla, he de decir que no...

Tratando de profundizar en las posibles respuestas a la pregunta que titula mi columna anterior, y en atención a los comentarios de quienes nos han hecho el favor de leerla, he de decir que no basta con echar la culpa a factores externos como pudieran ser los planteados por su servidor para justificar la ineficiencia de las Fuerzas Básicas en México.

Lo de menos sería decir que somos víctimas de un complot y conformarnos con ello, olvidándonos de que la optimización de la calidad y cantidad de nuestro “producto terminado” ( léase jugador mexicano de fútbol) tendría que incrementarse hasta el punto de que no hubiese excusa posible para debutarlo con la seguridad de que va a triunfar en el medio. Por supuesto que habrá  a quienes no les convenga  un abaratamiento del mercado nacional, pero ello no deja de ser un obstáculo formado por intereses creados que tendríamos  que superar para demostrar la utilidad de este trabajo. De otra manera, mejor nos dedicamos a otra cosa o nos conformamos, como lo hacen quienes se ocupan de otros deportes para los cuales el mexicano definitivamente no sirve, con la idea de que simplemente no vamos a ser nunca los mejores y punto. Sin soñar con la posibilidad de trascender, pero sin quejarnos de seguir siendo materia  de relleno  y de fracasos internacionales.

Cuando he dicho que en México se trabaja bien, no quise decir que se trabaja como se debiera; de no interponerse multitud de factores que impiden un flujo correcto de talento hacia, por lo menos, la Primera División: si no hay flujo hay estancamiento, y en donde hay estancamiento... seguramente apesta. No basta con trabajar bien y con ello producir jugadores locales, los cuales de cualquier manera surgirían por generación espontánea como lo hicieron siempre sin necesidad de Fuerzas Básicas. Lo ideal es trabajar mucho mejor para producir jugadores con calidad de exportación que rompan con el taponamiento y la inercia que matan el flujo de aparición de nuevos prospectos.

La imposibilidad de exportar jugadores mexicanos provoca que los puestos de titular no se desocupen hasta el retiro o la muerte por ancianidad de quienes se los ganaron años atrás, con lo cual hay que agregar un factor más a los múltiples requisitos que debe reunir  un talento para debutar: PACIENCIA INFINITA.

Por supuesto que estoy de acuerdo con el lector que menciona la ineptitud que existe entre muchos de los que se dedican a descubrir y entrenar talentos, mismos que en su mayoría engendran el círculo vicioso del jugador frustrado e impreparado que se retira y que se dedica ( por necesidad y no por gusto seguramente) a lo único que medio conoce y en donde lo conocen, o sea el fútbol, lugar en el cual se le otorga irresponsablemente el puesto de “formador” por haber sido un gran  “rematador” y cuando carece de cualquier tipo de capacidad pedagógica, dándose  a la tarea, a su vez, de frustrar e “impreparar” a sucesivas  generaciones de jovencitos con la eterna excusa de que no se le paga lo suficiente. ....de nada sirve una buena “materia prima” si la “mano de obra” no está calificada para producir jugadores con calidad de exportación. En próximas columnas trataré de desglosar lo mejor posible algunos factores, estos ya del orden  interno, como por ejemplo: la importancia de que el jugador estudie.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas