¿Perdón, Marcelo?

Me sorprendieron las recientes declaraciones del jugador del Cruz Azul, Marcelo Delgado, a quien yo tenía en otro concepto en cuanto a su seriedad y profesionalismo, y que se refieren, entre otras...

Me sorprendieron las recientes declaraciones del jugador del Cruz Azul, Marcelo Delgado, a quien yo tenía en otro concepto en cuanto a su seriedad y profesionalismo, y que se refieren, entre otras cosas, a cómo echarle la culpa a los jugadores mexicanos, a una supuesta improductividad de las Fuerzas Básicas del equipo cementero.

Al escuchar dichas declaraciones, y sin sacar nada de contexto como puede suceder cuando solamente se leen, queda muy claro que el que las emite debe tener un profundo conocimiento de lo que son y lo que  deben ser las divisiones inferiores de un club, y que el jugar decorosamente al fútbol lo ha podido compaginar en su tiempo libre con amplios estudios sobre el cómo y el porqué de la existencia de este renglón en casi todos los equipos respetables del mundo.

Debe pensar, el tal Marcelo, que la cantidad de dólares que se le paga mensualmente (sin haberlos desquitado puntualmente, por cierto) le autorizan a criticar un proceso que, si no es lo suficientemente rico en cuanto a la inversión que todo club tendría que hacer para obtener más y mejores frutos de ello, es precisamente porque la mayor parte de los recursos que se gastan en el fútbol mexicano son para adquirir y mantener elementos extranjeros de dudosa calidad, en lugar de aplicarlos en el mejoramiento de la captación, entrenamiento y fogueo de valores mexicanos. Eso sin tomar en cuenta las oportunidades que se les quitan a los probables talentos para que jueguen las carísimas adquisiciones importadas.

Cuando un club invierte los millones de dólares que cuestan  ( no digo que los valga) un jugador como este , que casi nunca desquita ni la más mínima parte de ello, deja de invertir ese dinero en otros rubros como el del sector productivo de su empresa. Si ponemos por caso, conservadoramente, los dos millones de dólares que se suelen pagar por un jugador seleccionado de medio pelo en Sudamérica, más el millón anual que suelen percibir por la fatigosa tarea de jugar al fútbol, y lo multiplicamos por la cantidad de esos casos que se dan en un equipo grande como Cruz Azul, tenemos la nada despreciable cantidad promedio de quince millones de los verdes que, al bajísimo 4 % anual nos producirían $ 600,000= dólares cada año, renta suficiente para mantener PARA SIEMPRE el funcionamiento de las Fuerzas Básicas de cualquier equipo de nuestro país, incluyendo una gira a Europa o Sudamérica cada año, sin tener que invertir NUNCA MÁS en ellas.

Es por ello que me sorprende lo dicho por Marcelo Delgado, jugador que no va a pasar a la historia ni de Cruz Azul ni de ningún lado, al igual que muchos otros de sus colegas nacionales y extranjeros,  si no es por desaprovechar flagrantemente una de las brillantes  oportunidades que le otorga la vida, de cerrar la boca y QUEDARSE CALLADO.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas