Complot o estupidez

Para nadie es un secreto que lo que menos le interesa a los sudamericanos es que un importador de “talento” como es nuestro fútbol, se despierte de pronto y se dé cuenta de que su producto interno...

Para nadie es un secreto que lo que menos le interesa a los sudamericanos es que un importador de “talento” como es nuestro fútbol, se despierte de pronto y se dé cuenta de que su producto interno no es tan malo como les conviene hacer suponer y se ponga nuevamente en los primeros lugares de la Copa Libertadores, pero, esta vez, con mexicanos solamente, demostrando y demostrándose que en una de esas somos capaces de ser autosuficientes en materia futbolística y convertirnos algún día no lejano, como Colombia, incluso en exportadores.

El bochornoso caso de los manoseados jugadores de las Chivas solo puede tener una de dos explicaciones posibles, aunque una de ellas casi inverosímil. Tal sería el caso de la hipótesis de la estupidez, que resultaría la más fácil de argumentar dada la tradicional incapacidad de nuestros federativos para, por lo menos, conocer los reglamentos de un torneo internacional como es la Copa Confederaciones y enterarse, entre otras cosas, que la lista original de jugadores no puede ser modificada una vez enviada al Comité Organizador si es que, como resulta evidente, la desorganización que campea en nuestras lujosas oficinas nos impide disponer de un calendario de esos que regalan en las carnicerías para darnos cuenta de que los jugadores no pueden estar en misa y en la procesión el mismo día y a la misma hora (léase Sudamérica y Europa). Esa hipótesis la rechazo por lo que tiene de increíble: no se puede ser tan estúpido!!!

La otra posibilidad es, aunque usted no lo crea, que se haya hecho a propósito, y que la sospechosa y terca actitud de Lavolpe al convocar a seis jugadores del Guadalajara se deba al temor de que a las Chivas le vaya demasiado bien al mismo tiempo de que a él  y a su selección “casi mexicana”, no tan bien.

A este complot habría que sumar la oscura intervención de un personaje que ya tiene en su haber el conseguir que México esté ausente en el Mundial Sub 20 que se juega estos días en Holanda y que, echado de estos lares por su ineptitud,  hoy disfruta la posibilidad de revancha ya que es, curiosamente, asesor del Santos de Brasil, equipo al que muy probablemente tendrían que enfrentar las Chivas en las semifinales, ya sin 6 de sus titulares. Al ser este personaje hijo de Julio Grondona, presidente de la Federación Argentina y vicepresidente de FIFA, se explicaría fácilmente el inusitado interés que puso de pronto Blatter en el tema y la extrema rigidez de sus conceptos en un asunto que a la FIFA, viéndolo bien, no le tendría que afectar mayor cosa.

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