Cruz Azul-Pachuca ¿Clásico Hidalguense?

Por: JULIO CÉSAR LIRA

Por: JULIO CÉSAR LIRA El partido del próximo domingo, que enfrenta al actual súper líder del fútbol Mexicano, el Pachuca contra el equipo cementero, Cruz Azul, en el estadio Hidalgo, de la ciudad capital del Estado de Hidalgo, ha sido denominado en la ciudad minera como el clásico Hidalguense. Al respecto, convendría en primer término, señalar que el calificativo de clásico en un país futbolero se da a un solo cotejo y en este caso, el mismo, desde hace mucho tiempo se le ha adjudicado al partido que celebran los equipos América y Guadalajara, aún cuando en el desarrollo de las últimas batallas, estos equipos no siempre han respondido a las expectativas de sus partidarios. Volviendo al tema medular, es importante señalar que el equipo Cruz Azul, si bien tuvo sus orígenes en la entonces denominada Jasso, Hidalgo, lugar de principal asiento de su primera empresa cementera (actual sede de su filial de primera “A”), y donde incluso se empezó a catapultar a la fama con la consecución de un título de primera división, también es cierto que desde hace más de veinte años que el equipo cementero dejó esa tierra, para fincar la base de sus partidos en la Ciudad de México, primeramente en el Estadio Azteca y actualmente en el denominado Estadio Azul, el cual arrienda, recordando inclusive, la frustrada intención de construcción de su propio estadio en la llamada ciudad de los palacios. Para la salida de territorio Hidalguense se usó como argumento principal, la necesidad de una mayor difusión del equipo, y no solo circunscribirse al radio pequeño que representaba su popularidad en el lugar de su origen; sin introducirnos a discutir la validez de la citada justificación es claro que, en ese momento, los entonces directivos que decidieron el cambio de sede, renunciaron a “la nacionalidad” del equipo y por ende su condición de equipo Hidalguense se perdió y abundando en la ratificación de su calidad de equipo “capitalino”, incluso construyeron su centro de entrenamiento en la ciudad asiento de los poderes de la República, dejando a un lado, su antigua sede, el Estadio Diez de Diciembre. No pasa desapercibido el hecho que durante la larga ausencia del equipo Pachuca en el máximo circuito, de dieciocho o diecinueve años románticamente, muchos aficionados Hidalguenses, incluyendo Pachuqueños, convirtieron al Cruz Azul en su equipo favorito, pero en el retorno del Pachuca, sobre todo a partir de un buen paso que incluyó la consecución de un campeonato ganado precisamente a la llamada Máquina Celeste, la tendencia se ha ido revirtiendo y Pachuca es primordial equipo en el corazón de los aficionados Hidalguenses. Con relación a la expectativa del partido, es indudable que también se ha revertido la calidad de favorito que hasta hace algunos años correspondía al Cruz Azul, pues los últimos enfrentamientos oficiales y hasta amistosos favorecen al equipo tuzo, y desde luego a la afición azul no se le olvida aquella final, en la que con los momios a su favor, en tiempos extras, ante el azoro de propios y extraños, con gol de oro anotado por el argentino Alejandro Glaría, Pachuca les arrebató el campeonato que ya tenía un lugar en las vitrinas cementeras. Tampoco se explican los aficionados cruzazulinos, cómo jugadores cedidos al Pachuca por la Institución azul y que en ésta no rindieron lo que esperaban, casos Pedro Pineda (actual líder goleador) y Gabriel de Anda, en el equipo minero hayan alcanzado superiores niveles, así que si bien es cierto que no es acertado el termino de Clásico Hidalguense, si tiene sus aristas interesantes la celebración de dicho partido en el que el Cruz Azul, tratará de sacarse la espina clavada desde el Invierno 99, en contra del único equipo Hidalguense en la actualidad.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas