Atlas, ¿qué está pasando?

Por: Julio César Lira

Por: Julio César Lira Cuando el Atlas dio una brillante actuación como visitante ante Pachuca, hace algunas jornadas, y asumió el liderato general del torneo, en éste mismo espacio, ante los argumentos futbolísticos presentados, no dudé en señalar, que hasta entonces, el Atlas me parecía, podía por fin considerarse el más serio aspirante al titulo y tornar en realidad el anhelo de su afición. Sin embargo, también anoté que la continuidad en la practica de ése fútbol alegre, no solo dependía de la aplicación de los jugadores en los aspectos tácticos, sino que igualmente, era necesario, que su Director Técnico asumiera una actitud menos hostil hacía sus jugadores y directivos, tan dado a hacer declaraciones denostando el mérito de los primeros y atacando el quehacer de los segundos en cuanto a la adecuada contratación de elementos extranjeros, todo porque según él, el mérito del buen funcionamiento del equipo e incluso el descubrimiento de jugadores tan notables es de su exclusividad. No se trata de escatimar méritos como Director Técnico a Ricardo Lavolve, ni de analizar su planteamiento táctico, lo cierto es que existe un aspecto negativo egocéntrico de su personalidad que ha venido a incidir en el funcionamiento del equipo, que se ha manifestado en declaraciones periodísticas. Mencionando por ejemplo, que existen hierros defensivos constantes de Cocca y que no tiene con quien suplirlo, que los jugadores que le ha traído la directiva como refuerzos no cumplen con sus expectativas, que la Directiva actual ha hechado a perder el trabajo de la anterior, etc., lo cierto es que todas ésas declaraciones han contribuido a crear un clima denso en el seno del equipo zorro, que finalmente han tenido su colofón en la ubicación actual del equipo en la tabla, cuando llegaron a ser superlideres del torneo. Me parece que incluso ése afán egocéntrico le hizo desechar injustamente a jugadores extranjeros de calidad como el Venezolano Caceres, el Chileno Arancibia o el Brasileño Ailton, nada más porque el no los trajo al equipo. ¿O a quien le agradaría, dilecto amigo?, que le dijeran en su trabajo, que el único que hace las cosas bien es el jefe y todos los méritos son de él, desde luego que eso se mostraría en su rendimiento posterior, y en el Atlas, apenas es un efecto natural, por más que se diga que la relación de grupo- técnico no está resquebrajada, recordemos que es difícil ganarle a un buen equipo pero más difícil es ganarle a un buen grupo de amigos, parece ser el fin de una era de un equipo que siendo extraordinario no concluyó su obra siendo campeón y la ruptura del sueño acariciado por sus aficionados por tanto y tanto tiempo, todo por el defecto de carácter de una persona. CRISTIAN TRAPASSO Jugador de condiciones naturales hábil, zurdo, veloz, temperamental, llegó al Atlante en una temporada para él, regular, pero que presagiaba su continuidad en el plantel, sin embargo, inesperadamente fue cortado, regresando a jugar a Sudamérica, donde sufriendo una fractura, fue rescatado por el Pachuca, entonces en primera “A”, favorito natural al titulo de la subdivisión y cuya plantilla extranjera la completaban dos exmundialistas Carlos Leonel Trucco y Hernan Medford, además del Brasileño Dioney Carlos y el Chileno Alejandro Isis, contando con jugadores Mexicanos de la talla de Antonio Torres Servin, Martín Peña, Chima Ruiz, Dante Juárez, como se verá un plantel de primer nivel avocado al titulo. A Trapasso le recuerdo en dos momentos sensacionales para él y uno amargo que le marcó su carrera futbolística, los primeros se refieren a un partido de temporada regular ante Celaya, trabado hasta el minuto setenta cinco más o menos, cuando condujo el balón casi desde media cancha, fue sembrando rivales, saco al portero y vació su disparo, en un gol que significó un dechado de jugada individual. Asimismo, en Pachuca se celebró el llamado torneo intercontinental de fútbol rápido, en el que se tuvo la participación de la Selección Argentina, comandada nada menos que por Diego Armando Maradona. Previamente a la celebración del torneo, se efectuó un partido de artistas contra un combinado de futbolistas en el que alineó el propio Maradona y a su lado Trapasso, con lo que había cumplido el sueño de cualquier jugador Argentino, jugar al lado del divo de ése País. La historia ý él mismo, le colocaron, sin embargo en un momento crucial, jugándose el último duelo de la final, en Pachuca, en el estadio Hidalgo, después de haberse registrado un empate en el primer duelo ante Celaya (quien lo diría, el mismo equipo ante quien realizó aquella jugada magistral), el arbitro Armando Archundia, señaló un penalti en el primer tiempo, no recuerdo a que jugador le quitó el balón Trapasso para decidir cobrar el penal, el hecho es que cuando todo presagiaba el principio de una gran fiesta para la coronación del equipo tuzo, Trapasso lo erró increíblemente y de ahí el equipo dirigido por el Argentino Mario Sanabria se vino para abajo, al grado de que en el primer tiempo extra, en un balón ganado a las espaldas de la defensa, el Brasileño Amarildo Soares sentencio el partido en un resultado inesperado, en el que en la mayoría de la opinión pública apuntó como principal causante al jugador pampero, por el penal fallado. Lo cierto es que al paso del tiempo parecería injusta tal aseveración, pero nadie podrá negar que ése momento, el que pudo haber significado, si bien , quizá no la consagración del futbolista, si el despegue a mejores cosas que quedaron truncadas a partir de entonces. Trapasso, después recorrió la milla con equipos de primera división nacional y primera “a”, toros Neza, tecos, Real de San Luis, San Francisco del Rincón, pero creo, jamás recuperó el nivel mostrado en Pachuca, y ahora al enterarnos de su muerte prematura en Ecuador, después de haberle perdido la pista, rememoramos a éste jugador Argentino, ligado a un momento, un solo momento que torno su carrera futbolística , la cual era su vida, pues pocos recordarán días de gloria, como los aquí anotados y sin embargo, en un deporte que muchas veces solo cuenta el hoy, se le recordará injustamente como el hombre que falló el penal, de todas maneras represente este articulo un pequeño homenaje para él y un deseo verdadero de que descanse en paz en el camino en que nos adelantó, simplemente.

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