La Selección, el Cruz Azul y el Radicalismo

Por: JULIO CÉSAR LIRA

Por: JULIO CÉSAR LIRA Es fácil subirse al carro de la destrucción cuando un equipo pierde por goleada y subirse al del triunfalismo cuando otro tiene una buena actuación en un partido en el extranjero, lo importante en el fútbol, como en todas las cosas en la vida es encontrar el justo medio, tan difícil, a veces en el entorno de periodismo especializado. Esto viene a colación por la serie de criticas lapidarias en su mayoría, por no decir totalidad, que surgieron después de la actuación en Inglaterra, ante la Selección de ése País, adjudicándole a nuestro representativo los más variados adjetivos, eso sí todos insultantes. Es cierto que la actuación del conjunto azteca, en el primer tiempo, que enfrentó a la escuadra titular inglesa, culminó con un marcador avasallante para tratarse de un primer tiempo, pero en la elaboración del mismo, concurrieron diversas circunstancias. Me parece que si hubo equivocaciones tácticas en el planteamiento del partido, y no con ello voy a denostar la calidad de entrenador de Enrique Meza, pero en el partido en mención, conocida la característica de velocidad de los ingleses, no era el caso, de entrada salir a atacar y jugar de tu a tu desde el inicio, pues a veces es necesario aguantar un tiempo prudente las embestidas del rival, en éste caso, por obvias razones siendo europeo, y en casa, el resultado del arrojo fue el desfasamiento de líneas, que de entrada propició el gol de vestidor, pues sin marca en una zona entre defensa y mediocampo, se pueden intentar y lograr, como sucedió goles de media distancia con las características de enorme calidad, máxime si se tienen una técnica depurada, aunado a todo ello, el técnico nacional, dio la oportunidad de iniciar a jugadores que regularmente no lo venían haciendo o se reincorporaban a la Selección después de mucho tiempo, esto es ensayó una alineación de entrada, en un escenario que era muy arriesgado hacerlo, por más que sea el partido de preparación. La posterior exhibición de ambos contendientes, no fue sino resultado de la confianza en uno de los contendientes y de la desconfianza en el otro, que aparte falló sus dos únicas oportunidades claras, sumado al inusual tino en tiros libres de los jugadores locales, entre ellos del jugador estrella. Sin embargo, son exageradas las voces que dicen que nuestro fútbol está a años luz del Inglés, sobre todo si se toma en cuenta que incluso se fallaban pases cortos con un evidente nerviosismo derivado del marcador ya abultado y por otra parte el cuadro Inglés todo ya le salía, pero de ahí a que éste cuadro sea una superpotencia futbolística francamente dista mucho de serlo. Me pareció increíble escuchar a Luis García durante la trasmisión del partido decir que el cuadro oponente ha logrado combinar los factores de velocidad y precisión en los pases, ¿si esto es cierto, porqué no ha podido ganar campeonatos mundiales o por lo menos Europeos en los últimos tiempos? Creo sin embargo, a pesar de que los más feroces críticos de Meza fueron los que votaron por la permanencia de Basile en el América, aduciendo que la continuidad es la base de los resultados, (aunque el técnico importado ha fracasado en dos torneos en la obligación de hacer campeón al América); que Enrique Meza, logrará rehacer el camino y enderezar la nave hacía mejores derroteros en los partidos que importan, los de competencia, Copa Confederaciones, Copa América y eliminatoria mundialista, en realidad el partido que servirá de verdadero parámetro será el que enfrente a nuestro selectivo con el campeón del mundo, en un partido oficial, hasta entonces no adelantemos juicios por interese mezquinos ni aprovechemos el caldo de cultivo de la amargura. Los mismos acérrimos críticos de nuestra Selección, sin embargo no escatimaron elogios para el Cruz Azul, equipo de la contradicción, que si bien ha dado oportunidad jóvenes extraídos de su cantera, por una parte, y por otra, ha insistido en enfrentar la copa Sudamericana con una plantilla cargada de extranjeros, utilizando a todos incluso, sin que esto sea motivo de observaciones mínimas siquiera, de tan radicales “conocedores”, que por un lado se desgarran las vestiduras por los malos resultados de Selecciones menores y por otro no les importa que el talento local sea hecho a un lado, todo sea en mérito de los resultados, o más bien de un resultado, que incluso hizo olvidar la pésima campaña del equipo en el torneo recién concluido, en el que, de dieciocho equipos participantes, diez alcanzaron la fase final, entre los cuales no estuvo el que nos ocupa, por más que en Sudamérica ya se hayan enterado antes que nuestros informadores y comentaristas y le haya dado el calificativo al conjunto cementero de ésa rara Selección Sudamericana, reforzada con dos o tres Mexicanos. El resultado, de todos modos es bueno en la medida que se cumpla con la obligación de ganar en México, dadas las ventajas que tiene el equipo celeste de solo participar en un torneo por la eliminación en el otro, las consecuentes bajas por la misma razón en el equipo Sudamericano, disminuido incluso por la convocatoria de sus Seleccionados Paraguayos a la eliminatoria de ésa zona, sin tomar en cuenta que a pesar de la marcha del River en el torneo de apertura, éste no es su mejor equipo de los últimos tiempos, por lo menos el que enfrentó Atlas, si recordamos las bajas de Aimar, Trotta, Ángel, Placente o la ahora obligada de Bonanno. Sin embargo, la manera exagerada como se ha manejado el empate obtenido en el Monumental es inversamente proporcional al trato que se le ha dado a la derrota de la Selección, en prácticas consuetudinarias y dañinas, que son una irresponsabilidad de la mayoría del periodismo Mexicano.

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