El Boca-Azul y Meza, El Hombre

Por: JULIO CÉSAR LIRA

Por: JULIO CÉSAR LIRA Cruz Azul resolvió la eliminatoria de gran manera, el aspecto anímico que habíamos dicho en anterior columna era parejo, lo mantuvo e incluso superó en la confrontación con Central, máxime en ése segundo partido que si bien no superó en calidad futbolística al jugado por Boca y Palmeiras, si lo hizo en intensidad, con un esfuerzo constante durante los noventa minutos o más del cotejo, por todos los contendientes Siempre he creído que la mayoría de los futbolistas salen a dar su mejor esfuerzo en cada partido, pero existen cotejos en que se necesita “el extra”, eso que al equipo azul le ha faltado a veces en el torneo Mexicano, pero que en el partido con Rosario mostró de gran manera. Mi opinión, no significa una renuncia de mis anteriores comentarios antes bien, adoptando la defensa de la preeminencia del futbolista local, Trejo como el técnico con futuro que es y lo he dicho (ver columna, equipos capitalinos a la baja), ha reflexionado en lo innecesario que es de alinear a tanto jugador foráneo, siendo ahora la mayoría del plantel titular, Mexicanos. En fin, el enfrentamiento final con Boca, significa un escollo más grande por ser el actual campeón de la copa y un rival calificado a nivel mundial, con calidad de favorito el plantel Argentino, aún pasando por los momentos de conflictos económicos internos, sin embargo, la escuadra cementera, jugando con ese “extra” a que hacíamos referencia y el desde luego con el talento de sus integrantes tiene derecho a aspirar al titulo, aún cuando ahora si ya haya hecho historia en cuanto a la participación de clubes Mexicanos en la justa. Para esto, tendrá que pasar por encima de un equipo tocador y con una columna vertebral de enorme calidad integrada por Córdoba, ”Patrón” Bermúdez, el excelso Juan Roman Riquelme y Barros Schelotto, sin demerecer el resto de la plantilla. Enrique Meza Hace algunos años, cuando se enfrentaron en una final América y Cruz Azul, muchas personas entre ellas el que esto escribe habían considerado que la derrota del equipo azul en aquel partido, se había debido en mucho a la desacertada decisión del profesor Meza en cambiar a un hombre fundamental en su esquema, Julio Zamora. Después fue el propio Julio Zamora quien se encargó de señalar que la indisposición para seguir jugando había nacido de él hacia su entrenador, desde entonces fui tratando de conocer mejor la parte humana de éste entrenador ex-cruzazulino. Alguna vez, después de la consecución del segundo titulo con Toluca, un periodista capitalino le entrevistó y una de las preguntas que se le hizo en uno de los mejores momentos de su carrera, era cual era su mayor aspiración en la vida y él contestó, como lo hizo hace algunos días, que era el deseo que la gente cercana a su corazón siempre estuviera bien. En la misma entrevista, él señaló, increíblemente para muchos, que el mejor amigo de su vida, era precisamente quien le había condenado a la banca en su equipo, aquel extraordinario arquero Miguel Marín e incluso mencionaba que siempre sentía que ahí estaba junto con él, que incluso podía percibir su protección y que sin embargo extrañaba su presencia física. Traigo esto a colación porque aparte de sus méritos como técnico, hoy casi olvidados, en un momento difícil para él, pero del que sabrá reponerse, conociendo su calidad humana, independientemente del dolor y/o coraje que nos causa la situación de la Selección Mexicana, y el entorno de resultados inmediatos del futbol, hay un deseo doble de que las cosas cambien, por el bien del equipo mismo, y por éste hombre excepcional, que como todas las gentes, limpias merecen lo mejor. Difícilmente algunos, en ése dolor y corajes mezclados por la derrota histórica, y no los culpo, podrán entender la naturaleza del mensaje, igual quiero hacerlo porque proviene de un sentimiento que nace y es parte de una convicción personal irrenunciable, poner como dice Benedetti, el acento en el Hombre.

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