La casa de la risa

Por: Perdulario perdulario@hotmail.com

Por: Perdulario perdulario@hotmail.com ¡De veras que no rebuznan porque no se saben la tonada, no cargan leña en el lomo porque ya existen las trocas y no beben agua en pileta porque les arriman vasos! ¡Son Burros y lo exhiben cada que pueden! Divierten, es cierto; pero avergüenzan. Dan, como dicen, pena ajena. Tiran baba con una candidez que da ternura... ¡Y en manos de ellos está nuestro futbol! ¡Dios nos ampare! No cabe duda que este deporte es noble, tanto que generaciones de “divertidos” van y generaciones de “divertidos” vienen y no se lo han acabado, lo tienen mal herido, pero sigue vivo. Tienen abogados en su Consejo Nacional, en la Asamblea de Presidentes, un departamento jurídico y entre tanto “Licenciado” no hubo uno que previera que la candidatura del Uruguayo Codesal no procedía. No, si les digo, cuando no es una es otra, pero siempre dan de que hablar. Hace unos días nos sorprendieron a todos cuando sin decir ¡agua va! anunciaron con “bombo y platillo” que Edgardo Codesal era el candidato “mexicano” para contender por la Presidencia de la Confederación del Futbol (la Ex -CONCACAF). Los más sorprendidos seguramente fueron un alto porcentaje de Presidentes de equipos que se enteraron a través de los noticieros de semejante barbaridad. ¡No era 28 de diciembre!, lo que parecía broma, no lo era: el tal ginecólogo tan vilipendiado por la “gran familia futbolística”, de un día para otro acumulaba las simpatías de quienes gobiernan nuestro deporte y era lanzado para contender por el puesto directivo más importante de la región. Ese que cada semana se “comían vivo” dos o tres –cuando no diez- dirigentes, ese que desde hace meses muchos quieren echar de los mandos directivos, ese que por unanimidad han desacreditado en más de alguna ocasión los altos mandos federativos, ese, sí ese, ahora lo querían ungir como el dirigente más importante de nuestro balompié. ¡Ni el mismísimo Abad Shulemburg habría urdido una jugada tan espectacular! Seguramente semejante idiotez se le ocurrió a los “brillantes” del Comité del Fracaso, tiene todo su sello, es su forma de proceder y las mamarrachadas gigantescas de nuestro futbol corren a cargo de ellos; si no fuera así, deberían demandar al “ocurrente” por invasión de funciones, no deben permitir que alguien que no sea de su grupo haga una pendejada de tal dimensión y opaque su trayectoria plagada de monumentales burradas. Pues resulta que el tal anuncio fue hecho un día (justo en el que se cerraban las inscripciones en el organismo para dicha contienda) y al otro (luego de que se les pasó el ataque de risa) los Concafkianos –muy serios, hasta eso- denegaron el registro del ex –árbitro por que violaba DOS NORMAS, dos, de los estatutos de la ConFut. ¡A ninguno de sus “abogánsters” se les ocurrió echarle una hojeadita a los requisitos que debía reunir el personaje que aspirara a dirigir el organismo! ¡A ninguno!, y luego salen con la chistosada de que se trataba de una jugarreta de los “mafiosos” dirigentes de la Confederación para impedir que alguien le hiciera sombra al Warner en sus aspiraciones de reelegirse.... ¡Hijos de su pus con sangre! ¡Qué brutos! No se conformaron con la monumental babosada, ¡la quieren defender a ultranza! Dicen que van a ir a la FIFA para acusar a los “poderosos caribeños” por que incurren en prácticas monopólicas.... ¡Bárbaros!, ¡el burro hablando de orejas! El martes pasado el descarado de Codesal dice públicamente que Jack Warner, en su momento, estaba impedido estatutariamente para competir por la presidencia de la Concacaf, pero recibió el apoyo decidido de los mexicanos (asegura que obran documentos que avalan lo que dice) y que por eso pudo llegar a la silla que hoy ocupa. Acepta que hicieron -o formaron parte de- una trampa y que por esa razón hoy el Warner debe dejar que se le compita “limpia y transparentemente”. Más claro: “porque te ayudé a hacer trampa ayer, déjame hacerla a mí hoy”. ¡Le pide que se haga de la vista gorda y que le dé chancita de destronarlo! ¿Es bruto o nomás lo finge? ¡Sólo le falto mandarle decir con los reporteros que le ofrecía una chambita en su Consejo Directivo y una lana para que nadie “hiciera olas” con la trampita! No, no es fantasía; es ni más ni menos que la realidad que guarda el balompié nacional. Sin recato alguno proponen –al más puro estilo del tabasqueño Madrazo- corruptelas y arreglos al margen de la legalidad (¿no lo oyeron el domingo decirle a la Paredes que se olvidara del partido y que ellos, aparte, buscaran un acuerdo?). ¡Es verdaderamente increíble la conducta pública de este pretenso de poder!, y por supuesto de los lelos que lo apoyan. Codesal ha invertido el “síndrome Mejia Barón”, aquel que ya sufrió Lapuente, Bora, Meza y está en vías de calar en carne propia Javier Aguirre, en el que en unas cuantas semanas pasan de ser “el bien amado”, a “el mal querido”. Son las peculiaridades de nuestros dirigentes: hoy sí, mañana no; hoy blanco, mañana negro; hoy abajo, mañana arriba. No, no son gente seria. Un día se apuñalan por la espalda y otro se abrazan efusivamente; por la mañana destrozan la reputación del que por la tarde van a elogiar; más que un edificio de oficinas administrativas, lo que inauguraron recientemente en las calles de Durango, en la Colonia Roma, no fue la sede de la FEMEXFUT, fue –por que las evidencias lo señalan-, “¡La casa de la Risa!”.

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