Sentido común

Por: Nakata

Por: Nakata En estos últimos días se han vivido cosas diferentes más no sorprendentes en el balompié nacional, solo por mencionar y hacerlos presentes el caso Edgardo Codesal –Felipe Ramos Rizo y lo que sucede con la manera de seleccionar a los conjuntos que representarán a México en la Copa Toyota Libertadores 2004.

Pero regresando un poco al  pasado siempre ha existido la polémica y  mucho asombro de varias de las decisiones que se han tomado y ahora son el resultado del entorno de hoy del fútbol mexicano, sólo por recordar algunos casos por ejemplo cuando el conjunto de la Cruz Azul jugaba en el Azteca y la publicidad estática era de una marca distinta a la que pertenece la Máquina, el caso de los famosos “cachirules” que no permitió al representativo nacional la posibilidad de asistir a una justa  mundialista, la publicidad referente a un refresco de cola que hicieron varios jugadores al momento de hacer un gol sin importar que la marca que patrocina al equipo fuera distinta a la que hacían referencia, o para no ir tan lejos la forma en que varios equipos de primera división han podido permanecer en la máxima categoría comprando a la franquicia de asenso o el famosos porcentaje.

Cuando recuerdo esos acontecimientos y otros que regresan a mi mente, mi capacidad de asombro disminuye y a veces creo que es un reflejo fiel al  México en que vivimos, y me imagino y supongo que para llegar a todo lo antes mencionado se tuvieron  conversaciones como estas, algún directivo le comentaba a esos muchachos -“hijo, solo vamos a cambiar tu acta de nacimiento y no pasa nada, nadie se va dar cuenta y vas a jugar y vas a ser el ¡mero chin…! No hay pe.. tu confía ” y en la cabeza de aquel joven que sólo sueña en consolidarse como jugador de primera -“chale cambiar mi edad, mmmh! pero este gu.. tiene razón qué chin….. me puede pasar, no le estoy haciendo daño a nadie” y lamentablemente ya sabemos en que termino esa historia, pero mi pregunta es aquel joven, entrenador, directivos, familiares y todos aquellos que estuvieron involucrados en aquel acontecimiento no sabían que estaban haciendo trampa, CLARO QUE LO SABÍAN.

O esa historia  en la que se decía - “mira hombre tu haces de esta forma, como si tomaras un refresco y por cada vez que lo hagas te enviaremos un cheque” y la contraparte pensaba - “una lanita extra esta bien, pero el patrocinador del equipo es marca de la competencia, ah! me vale ma… al fin ni la menciono, ni le hago mal a nadie y cuando me pregunte mi directiva les digo que yo no sabía”, y puedo seguir recordando hechos lamentables y continuar imaginándome como habrán sido esas platicas pero hoy quiero dormir tranquilo y no tener pesadillas.

Pero no creo dormir con tanta calma ya que ahora solo tengo en mi cabeza la pregunta  ¿QUÉ NO EXISTE EL SENTIDO COMÚN EN NUESTRO FÚTBOL?  Y la pregunta refiere a todos los involucrados directos en las decisiones que guían al balompié nacional,  directivos, directores técnicos, futbolistas, patrocinadores y medios. 

Pongo el ejemplo en la mesa si los directivos tuvieran esa capacidad y la utilizarán, el caso de qué equipos asistirán a la Copa Libertadores ya estaría resuelto y simplemente los representantes nacionales serían los campeones que a mi forma de ver y sentir sería lo justo y lo mejor para todos, o en la situación de Felipe Ramos Rizo nunca habría aceptado publicidad de clubes en su página de Internet  y esos clubes nunca habrían dado apoyo económico al señor arbitro o en el caso del teléfono intervenido simplemente la autoridad judicial correspondiente debería haber tomado cartas en el asunto desde el inicio y el Sr. Codesal debería haber  sido mucho más transparente en este caso pero como no lo fue, hasta se quedo sin chamba mientras se resuelve todo este enredo.

Pero mientras que este sentido no se utilice seguiremos teniendo decisiones difíciles de entender y el fútbol mexicano nunca crecerá y  nunca podrá llegar a ser el mejor del Continente Americano.

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