Cuestión de nacionalidad

Hace algunos años surgió el tema en una discusión sobre los naturalizados. Un comentarista deportivo con el que yo trabajaba habló de "mexicanos de primera y mexicanos de segunda". A mí, de...

Hace algunos años surgió el tema en una discusión sobre los naturalizados. Un comentarista deportivo con el que yo trabajaba habló de "mexicanos de primera y mexicanos de segunda". A mí, de entrada me pareció una idea muy desafortunada y todavía sigo convencido de ello.

Entiendo, sin embargo, las razones de esa postura. El futbol como casi ningún otro aspecto de la vida del globalizado siglo XXI, sigue siendo un espacio en donde la nacionalidad es más importante que cualquier otra cosa.

Es verdad que, con la ley Bosman, las fronteras han caído y los equipos tienen jugadores de todo el mundo, pero cuando se trata de selecciones los localismos, regionalismos y la concepción de estado nación se mantiene como si los últimos 20 años no hubieran transcurrido. Es más, la globalización de los clubes ha propiciado que sean los representativos nacionales el refugio de esos sentimientos, aún más polarizados.

Aunque pareciera que voy a criticar esa postura, la verdad es que me parece, pese a todo, bastante sana. El futbol sigue siendo un desahogo bastante sano de tensiones y rivalidades que antiguamente se hubieran sellado con sangre. Además, el concepto de juntar a los mejores 11 jugadores de un país y ponerlos frente a los 11 de otro nos da un descanso del futbol de clubes, tan sujeto a las leyes del mercado.

Pero el hecho de que me guste el futbol de selecciones no quiere decir que me ciegue a pensar que lo nuestro es siempre lo mejor. Creo que el talento es internacional, y que es posible que haya gente de otras partes del mundo que sepa más que nosotros y de la que se puede aprender, para después aplicar los conceptos en el país.

En México llevamos 10 Copas del Mundo con entrenadores o mexicanos o hechos en México. Y no hemos sido jamás capaces de avanzar más allá de los Cuartos de Final cuando se realizan en nuestro país, y de los Octavos cuando jugamos fuera. La lógica indica que si seguimos haciendo lo mismo, obtendremos los mismos resultados.

La única experiencia reciente de un entrenador totalmente venido del extranjero fue con César Luis Menotti y, nos caiga bien o no, todos los que trabajaron con él reconocen que fue fundamental en la creación de una nueva mentalidad en el futbolista mexicano.

No quiero decir con esto que cualquier entrenador foráneo que venga a México va a transformar la manera de conceptualizar el juego en el país. Pero sí creo que no hay que cerrarse a contratar al mejor sólo porque no es mexicano o hecho en México. Y lamentablemente, por como está la situación ahora, ninguno de los técnicos que cumplen con esas características me parece con el nivel suficiente como para competir con las opciones que vienen del extranjero.

Sé que no soy el único que piensa así. Y que hay directivos que ya lo han externado. Jorge Vergara lo dijo y me pareció muy coherente, "el talento no tiene fronteras". Estoy totalmente de acuerdo. Hay que buscar la mejor opción, venga de donde venga y se haya formado en donde se haya formado.

Por eso no me cansaré de criticar la opción de ser nacionalistas sólo por serlo. He visto que algunos columnistas ya empezaron con la típica campaña que casi siempre triunfa y que constantemente nos ha dado los resultados que conocemos.

Que contraten al mejor. Nadie es garantía, pero por lo menos estaremos más cerca. Y no me cansaré de decirlo. Scolari, Pekerman y Aguirre tienen el nivel que no tiene nadie más de los que dirigen en el país. Así de simple. Cualquiera de los tres será una gran contratación, si fuera uno del torneo mexicano, sólo por ser del torneo mexicano, estaremos dando un inútil paso atrás.

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