Cuauhtémoc o no Cuauhtémoc

Ha sido, sin discusión, el mejor jugador mexicano de los últimos diez años. Pocas veces México ha tenido un jugador que mezclara técnica, inteligencia, talento y personalidad. Además, con la tan...

Ha sido, sin discusión, el mejor jugador mexicano de los últimos diez años. Pocas veces México ha tenido un jugador que mezclara técnica, inteligencia, talento y personalidad. Además, con la tan poco común capacidad de aparecer en el momento justo de un partido y definirlo en una jugada.

En una de mis primeras columnas, hace muchos años en "Unomásuno", recuerdo haber afirmado que a Cuauhtémoc había que tratarlo diferente. Acababa de "renunciar" a la Selección, un año antes del Mundial 2001, después de haberla calificado casi él solo.

Él había dicho que le habían negado boletos de avión, y que no se sentía apreciado, aunque los rumores afirmaban que se había tratado de un "borrachazo". El buen Blanco se había ido de reventón con el "Burro" Van Rankin y no había llegado al vuelo que llevaría al equipo de Javier Aguirre rumbo a España para un amistoso.

En realidad no tenía importancia. Como era lógico, el "10" regresó para ser uno de los mejores de aquel Tricolor oriental. A los jugadores tan importantes como lo era Cuauhtémoc hay que perdonarles todo, sobre todo si tienen un carácter tan inestable.

Han pasado siete años desde entonces. Blanco se ha reformado y sigue triunfando. Juega en Estados Unidos y es el mejor jugador de la liga a pesar de ser uno de los más veteranos y, de acuerdo con una encuesta realizada por MedioTiempo, 71 por ciento de los aficionados lo quiere de regreso en la Selección. Aunque hay que dejar claro que los sondeos por Internet no tienen validez estadística sí son un aceptable termómetro para conocer los sentimientos de los aficionados.

Creo que Sven lo va a convocar. ¿Por qué? El sueco necesita un golpe psicológico para el partido contra Honduras, a un líder que pueda ayudarlo fuera de la cancha y en el que el público confíe. Además, durante su época al frente de Inglaterra, nunca tuvo miedo en confiar en los veteranos, desde David Seaman hasta Teddy Sheringham.

La pregunta en realidad es ¿puede Cuauhtémoc aportarle al Tricolor en la cancha? Creo que, en la práctica, depende de cómo vaya a jugar Eriksson. En la época de Hugo Sánchez, el "10" fue convocado para la Copa Oro y la Copa América y aportó más bien poco. Demasiado lento, demasiado perdido en un equipo muy rápido en el que el tipo de jugadores que destacaba era del tipo de Nery Castillo y Andrés Guardado.

Dos años más tarde, la cosa se ve más complicada aún. México tiene jugadores todavía más rápidos como Edgar Castillo, Giovani dos Santos y Carlos Vela. Apostará, me imagino, a la rotación, al juego de un toque y a la velocidad por las bandas. En ese caso, sinceramente, Blanco no puede aportar.

La otra es poner al equipo a jugar en torno al "10" como sucede en el Chicago Fire. En ese caso Cuauhtémoc sería fundamental. El problema es que así se disminuye la aportación de los demás, y todos coincidimos en que es una de las mejores generaciones en la historia del futbol mexicano.

Creo que es claro que, si yo fuera el sueco, mis líderes serían Pável Pardo, Rafael Márquez y Gerardo Torrado y, en la cancha, le daría toda la confianza a Andrés Guardado y Fernando Arce para ser quienes generen las opciones ofensivas con velocidad y talento por las bandas.

Pero ni en mis sueños me compararía con Eriksson, y después de haberlo visto al pie del cañón haciendo anotaciones en cada partido que juega un equipo mexicano me ha convencido de que, sin ser mi entrenador favorito, es muy profesional y tomará la decisión con pleno convencimiento. Ojalá que le salga bien.

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