Apuntes de la Selección

Se ha escrito muchísimo y se ha dicho aún más. La Selección pasa por un momento complicado, y todos nos sentimos con la responsabilidad de tocar el tema. Obviamente, no puedo sustraerme, pero...

Se ha escrito muchísimo y se ha dicho aún más. La Selección pasa por un momento complicado, y todos nos sentimos con la responsabilidad de tocar el tema. Obviamente, no puedo sustraerme, pero intentaré escribir algunas cosas que no he encontrado en ningún lado y otras que, por vivir en otro país y no estar trabajando para una empresa mexicana, tengo más libertad de contar.

  • Miedo o no miedo, presión o no presión, Eriksson se ha equivocado en la táctica. El 4-3-3 no está funcionando. El equipo se parte, sobre todo al final de los partidos, y permite que los rivales nos tiren pases largos, y le ganen la espalda a los defensas con facilidad.
  • Hay que decir también que el sueco no ha podido contar con los jugadores en medio campo que tenía contemplados. Las lesiones de Pardo y Leandro no pudieron llegar en peor momento.
  • Luis Pérez no es jugador de Selección. Punto. ¿Por qué es tan difícil aceptarlo? No tiene físico, no tiene presencia, ataca poco, defiende mal. Prometía mucho cuando era joven. No cumplió. Correa o Israel Castro lo pueden hacer mucho mejor.
  • ¿Por qué la insistencia en poner a Fernando Arce en el centro? El de Santos fue el mejor jugador de las eras Sánchez y Ramírez llegando por la banda y apareciendo por sorpresa a poste cambiado. Ahora se pierde en el trabajo de recuperación y aporta muy poco al frente.
  • Lo dije antes y lo repito. El portero de la Selección  tiene que ser Guillermo Ochoa. La experiencia está bien, siempre que vaya acompañada de seguridad. Oswaldo hace buenas atajadas y también comete errores que antes nunca hubiera hecho. El segundo gol fue todo suyo.
  • A Salcido y Osorio parece haberles pesado jugar en Europa. Pero, sobre todo, les pesa no jugar línea de 5. Los dos se sentían más cómodos como centrales, eso está claro. En las laterales sufren.
  • La Selección necesita un 9 fijo. Vela no lo es y Gio tampoco, es más, ni Bravo. Cuando Vuoso entró, se notó la diferencia.
  • El problema es que hace mucho que México no genera nueves de alto nivel. El último fue Borgetti. Los otros centro delanteros nacionales que están en la Liga son, o muy jóvenes o muy irregulares.
  • La condición física del equipo no está bien. Contra Canadá estaban agotados desde el minuto 30 del segundo tiempo. Y eso no es normal en la Selección Mexicana, acostumbrada al desgaste y el movimiento continuo.
  • Los directivos viven en la esquizofrenia. Ellos contrataron a Eriksson y ahora le piden cuentas. Si ellos mismos no pueden confiar en sus propias decisiones, nadie lo hará.
  • No se puede cambiar de entrenador como de pantalones. Si llegan a despedir al sueco, o México no va al Mundial la culpa es de los directivos, y de nadie más. Las cuentas hay que pedírselas a ellos y tienen que ser suficientemente valientes como para aceptar sus errores.
  • Vale la pena preguntarse ¿Tenemos tan buen equipo? Deberíamos ser capaces de ganarle a nuestros rivales de la CONCACAF, sin duda, pero tal vez no seamos tan buenos como creemos. En realidad, hay una base de veteranos y unos cuantos jugadores demasiado jóvenes. No hay casi futbolistas entre 24 y 27 años, edad en la que, se supone, los futbolistas desarrollan su mejor nivel.
  • Y la culpa de la sobre expectación la tienen los medios. Entiendo que haya que vender un producto, y la Selección es el mejor que hay. Si crean expectativa, tienen más rating o venden más copias. Pero no pueden ponerse en el plan de verdugos cuando unos minutos antes ensalzaban a los mismos jugadores.
  • Sería interesante que, así como a los jugadores se les suspende por errores o se les manda a la banca, lo mismo hicieran con los directivos y periodistas que se equivocan. Así cometerían muchísimas menos fallas.

Me encantaría seguir, pero ya no tengo espacio, así que una reflexión para terminar. Ya se hicieron suficientes cambios y seguimos siempre igual. Nuestro técnico es Eriksson y los jugadores son los que todo el mundo pedía. Es lo que tenemos y "ajo y agua".

Ahora hay que apoyar al equipo, pero siempre con inteligencia. No magnificar, ni tampoco golpear por golpear (o por vender). La objetividad es imposible porque el futbol es pasión. Pero por lo menos pedir inteligencia y sustentar nuestras ideas. El diálogo ayuda siempre, el pánico jamás.

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