Los medios, la Selección y Cuauhtémoc

Si han seguido un poco mis columnas, seguramente habrán leído alguna vez mis quejas sobre el periodismo deportivo en España. Es parcial, regionalista, mal informado, mal escrito y de plano,...

Si han seguido un poco mis columnas, seguramente habrán leído alguna vez mis quejas sobre el periodismo deportivo en España. Es parcial, regionalista, mal informado, mal escrito y de plano, mentiroso. Lo considero el peor del mundo, y eso ya es decir.

Pero, por otro lado, está el contrapunto de la sección de deportes del País. Es una delicia abrirla cada día y enterarse de las noticias que realmente valen la pena. Y las crónicas, ni hablar. La primera lección para cualquier aspirante a periodista deportivo debería ser leerlas cada fin de semana y tratar de imitarlas en los partidos locales.

Y, cada vez que la leo, lamento que no haya medios de comunicación así en México. Por supuesto, las dos sociedades son distintas, pero me parece increíble que muy pocos se lancen a hacer periodismo deportivo serio. La mayor parte de los diarios buscan vender o golpear (para vender). Y las televisoras más aún. Ser parte del medio condiciona la imparcialidad. Sobre todo si las cantidades que se manejan son tan altas.

No es un secreto que la Selección vende. Para bien o para mal. Por eso, cuando de ella se trata, la histeria llega a puntos increíbles. Me sorprende y me molesta la campaña contra Sven-Göran Eriksson. Es increíble que, en dos partidos hayamos pasado de "un trabajo serio" a "la Selección es un desastre".

La verdad es que el sueco nunca fue mi primera opción (eran Pekerman y Aguirre), pero una vez que está aquí lo de menos es confiar en que sabe lo que hace. La Selección no está jugando bien, está claro, como también está claro que han existido errores individuales y colectivos. Pero hay poco análisis de las causas por las que el equipo está jugando mal. En lugar de ello, la crítica fácil y el ataque virulento.

En parte es la pasión. Todos queremos que la Selección gane. Pero en parte es la agenda. A los medios les conviene que haya una telenovela en torno al equipo nacional. Porque así vende más. Por supuesto, les conviene más que esa telenovela tenga un final feliz, así es que, cuando hay algún peligro, entran en pánico. Una Selección sin Mundial sería una catástrofe financiera.

¿Qué hay línea? Por supuesto. En buena medida auto impuesta por los propios periodistas, acostumbrados a la negatividad, pero también por los dueños de los medios cuya prioridad es que entre la mayor cantidad de dinero posible. Me parece, por otro lado, muy lógico que se quiera vender, a fin de cuentas esto es un negocio, pero creo que nos estamos pasando al sacrificar la sustancia por la víscera.

Y el nuevo capítulo de la novela es Cuauhtémoc Blanco. En realidad nuevo es un decir porque no lo hemos dejado de escuchar en los últimos meses. Ahora resulta que quiere volver. La verdad es que dudo mucho que Eriksson lo acepte y creo que haría lo correcto. La selección no puede convertirse en un circo en el que la gente va y viene a su gusto.Hay ser responsable de las decisiones que uno toma, el 10 renunció: haya sido como haya sido. Y estaría bien que los medios dejaran de meterse con ese asunto, que sólo es ruido y no ayuda nada de cara al partido de Honduras.

Y hablando de responsabilidades, los directivos contrataron a Eriksson y se aguantan con él ahora. Y si se va, que se vayan ellos también. Estaría bien que en el futbol mexicano alguien se hiciera responsable de sus actos por una vez en la vida.Opina de esta columna aquí.

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