Pasado de moda

A final de torneo siempre trato de hacer dos columnas. La primera es sobre los 10 mejores mexicanos en el extranjero y la segunda sobre los 10 mejores prospectos para partir.

A final de torneo siempre trato de hacer dos columnas. La primera es sobre los 10 mejores mexicanos en el extranjero y la segunda sobre los 10 mejores prospectos para partir. Esa era mi intención de nuevo, sin embargo, tratar de hacer la lista de los posibles candidatos a emigrar me costó mucho más trabajo de lo normal.

Hay que aceptarlo, el futbol mexicano no vive su mejor momento. A los altibajos de la Selección se les ha sumado un torneo que ha ido perdiendo calidad poco a poco y cuyo estado actual se ve reflejado en la pálida actuación del Pachuca en el Mundial de Clubes.

Hablando con un amigo que trabaja como scout en un club europeo, me comentó que solo un jugador le llamó la atención de los Tuzos: el "Gringo" Francisco Torres. Justo el único que no representará jamás a México a nivel Selección.

Es verdad que, sin analizamos el campeonato nacional, hay muy pocas estrellas listas para emigrar a un equipo europeo de buen nivel. Porque, además, esa es la realidad del futbolista nacional. Por los buenos sueldos e instalaciones, el jugador mexicano sólo sale cuando es muy prometedor o ya está consolidado, a diferencia de los argentinos y brasileños, que emigran a la menor provocación.

Guillermo Ochoa es el candidato número uno, como siempre. Pero el portero suplente –increíblemente- de la Selección no se va a ir en diciembre. El América está urgido de títulos y dejar ir a su gran estrella parecería un contrasentido. Pero termina contrato en 2010, y venderlo en julio próximo parece la única opción de las Águilas para sacar un beneficio económico de su jugador más mediático.

Del Campeón Toluca tampoco hay un nombre que destaque. Su mejor jugador fue Israel López, al que ni siquiera quieren comprarle a Cruz Azul. Las demás estrellas son extranjeras. El único mexicano en edad de irse es Amaury Ponce y acaba de fichar con Chivas. Calderón y Nava parecen tener potencial, pero les falta mucho camino aún.

En Cruz Azul también es difícil encontrar un jugador mexicano con proyección internacional. Su base de jugadores jóvenes es interesante, pero aún ninguno ha trascendido realmente. Santos tiene a Arce y Estrada, pero el tren del primero parece haber ya pasado y al segundo le falta consolidarse en Selección.

Así nos podríamos ir equipo por equipo. Hay que aceptar la realidad. Fuera de Ochoa, Magallón y, en un futuro, Arellano y Leobardo López, no se ve muy claro el próximo mexicano con capacidad de emigrar. (Si se les ocurre alguno más, el foro está abierto, y nada me daría más gusto que platicar al respecto).

Ojalá me equivoque pero tengo la impresión de que el futbol mexicano ya ha pasado de moda y de ahora en adelante me parece que la tendencia que estamos viviendo en este invierno se repetirá. Más repatriaciones, menos emigraciones.

Por supuesto, y por fortuna, los ciclos en el futbol son cortos. Hace dos años presumíamos la nueva etiqueta de exportador de nuestro balompié y quizá en el mismo lapso lo volvamos a hacer, pero el hecho de que no se vea claro el panorama es un buen indicador de que es momento de cambiar algo.

¿Bajar el número de extranjeros? Podría ser. ¿Hacer un proyecto más ambicioso de Fuerzas Básicas? Obligatorio. ¿Reformular las divisiones inferiores y el torneo de reservas? Fundamental.

Lamentablemente, el interés a corto plazo es lo que importa en México y por ello se ve complicado que algo pase realmente. Habrá que cruzar los dedos y esperar a la nueva generación. Con suerte, sale mejor que la actual… con suerte.

Pero que no todo sea pesimismo. Desde aquí les mando un abrazo a todos y una Feliz Navidad. Nos veremos la próxima semana para hablar de lo que le espera a nuestro futbol en el interesante 2009 que se viene. Hasta entonces.

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