Actualización del grupo de México

Una de las cosas que más detesto en los medios de comunicación es el "facilismo" para dar pronósticos.

Una de las cosas que más detesto en los medios de comunicación es el "facilismo" para dar pronósticos. Los periodistas, habiendo visto 10 minutos de un equipo, se sienten capacitados para ilustrar al mundo con sus predicciones a futuro, y como nadie les pide cuentas cuando fallan, repiten y repiten la práctica hasta el cansancio (en realidad, no sólo lo hacen los periodistas, sólo hace falta ver los pronósticos de Pelé en cada Mundial para saber, con certeza, quien no va a ganarlo). Por ello, en estas últimas semanas, aprovechando que ha sido un período con muchos viajes y tiempo libre en los aviones, empecé a cumplir mi propósito de ver la mayor cantidad de partidos de los equipos que estarán en el Mundial. Estoy consciente que eso no garantiza, en lo más mínimo, que mis predicciones vayan a ser acertadas, pero por lo menos tengo más razones para fundamentar lo que escribo. Empecé con el grupo de México, Vi, otra vez, varios de los partidos del Tri desde la Copa Oro (me faltan algunos), me eché los partidos de Uruguay en las eliminatorias y el reciente amistoso ante Suiza, me quedé dormido viendo los juegos más recientes de Francia y vi lo que pude de Sudáfrica, que juega más partidos moleros que nosotros y algunos ha sido imposible conseguirlos. A partir de eso, creo que me estoy haciendo una mejor idea de lo que le podrá esperar a la Selección en junio próximo, y estoy más preocupado ahora de lo que estaba al terminar el sorteo. En ese momento afirmé que México había corrido con mucha suerte para su grupo mundialista. Ahora no estoy tan seguro. Y la razón tiene nombre propio: Uruguay. Del horrible equipo que molió a patadas a Argentina en el Estadio Centenario me parece que vamos a ver muy poco en Sudáfrica. Mis referencias son el juego ante Ecuador en Quito, en donde, pese a la altura, se le plantaron de igual a igual y ganaron con justicia y algo de suerte; y también el reciente partido ante Suiza. Pese a jugar en Europa, los celestes le pusieron un baile a los suizos, y el 3-1 se quedó cortísimo para la enorme diferencia entre ambos. Es verdad que los helvéticos van a ir al Mundial a pasear, porque España y Chile les van a pasar por encima en su grupo, pero hace años que no veo una actuación así de México, en Europa, contra el rival que sea. Uruguay es un equipo técnico, rápido y muy intenso en la recuperación de la pelota. Luis Suárez pasa por un momento espectacular, el tipo no sólo es rápido con los pies sino con la cabeza, y sabe resolver de primera intención mejor que muchos. De hecho, en este momento lo pondría a él, y no a Forlán, como la figura celeste. Y no es el único, casi todos los uruguayos en Europa están en gran forma en sus equipos, lo que no se puede decir de mexicanos y franceses. Por otro lado, viendo a Francia, me resisto a creer que ese equipo aburrido, sin imaginación y sin ganas va a ser el que juegue el Mundial. Contra Irlanda fueron más predecibles que los propios irlandeses (y eso ya es decir), y España les puso un paseo ejemplar en el propio Stade de France. Domenech, además de ser un mal tipo, insiste en ser un peor técnico, con su manía de no poner a los jugadores en sus posiciones reales. Henry juega por izquierda, pero quiere jugar de 9. Ribéry (además de irse con prostitutas) juega por derecha, pero quiere jugar por izquierda. Anelka juega de 9, pero no le hace gol a nadie. Gourcuff desperdicia su técnica en un medio campo de picapiedras ¿y Nasri? bien gracias, en su casa en Londres. Individualmente, los galos son los mejores del grupo, pero tienen al peor técnico (y miren que no le tengo mucho respeto a Parreira). Además, hace poco entrevisté a dos jugadores del equipo y la sensación que me dio fue de que el ambiente al interior del vestidor está totalmente podrido. El problema es que Francia sigue siendo Francia. En cuanto a los nuestros, veo mucho talento pero demasiado crudo. Creo que México va a tener un equipazo en 2014, pero no estoy seguro de su verdadero potencial en 2010, sobre todo porque aún no enfrentamos a ningún equipo de verdad en la segunda era Aguirre. El Tri juega muy rápido con el balón, y presiona muy bien la salida, pero equivoca muchísimos pases en medio campo y se expone fácilmente a los contragolpes. Corea y Nueva Zelanda no son equipos para aprovecharlo, así que no ha pasado nada, pero la verdadera prueba empezará en el partido ante Chile y seguirá con Inglaterra y Holanda. Creo, por otra parte, que la explosión del "Chicharito" Hernández no pudo llegar en mejor momento. México no tenía un goleador de área, y si se saca un porcentaje de los centros que tiran Andrés Guardado y Gio (o Barrera) por partido, y los que terminan en gol, dudo que superen el 3 por ciento. Pero, de nuevo, el problema es el mismo, no es lo mismo jugar contra kiwis y bolivianos que contra uruguayos y franceses. Sobre Sudáfrica, cada vez me convenzo más. O ponen a los 80 mil aficionados en la cancha, o sucede un “milagro”  de proporciones épicas o naturalizan a 11 brasileños, porque de otro modo no veo cómo saquen un punto en su Copa del Mundo. México tiene que jugar con la presión de los locales y hacer lo que sabe. No necesita nada más para ganar el partido caminando. El problema es que los otros dos lo van a hacer también. Sé que este análisis fue todavía muy superficial, pero no tengo más espacio. Me falta mucho por ver, y más cerca del Mundial voy a detallar más claramente qué espero del Tri y sus tres rivales. Valga decir, por el momento, que mi balance ha cambiado. Creo que Uruguay es ahora el mejor equipo del grupo, México y Francia tienen las mismas posibilidades y Sudáfrica puede sentirse orgulloso de haber terminado sus estadios a tiempo.

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