Cruyff, el azar y las percepciones

Está claro que Cruyff se está tomando en serio a las Chivas, y que no "viene a robar", como le encanta decir a una parte de la prensa.

Otra semana movidita, con varios temas interesantes. Hay días en que a uno se le queman los dedos por escribir pero, al tener un espacio fijo un día de la semana, tiene que aprender el arte de la paciencia. Eso es lo que me sucedió con la contratación de Johan Cruyff con el Guadalajara que, lamentablemente, fue anunciada el pasado jueves en la tarde, una vez que yo ya había publicado mi colaboración. Se han gastado océanos de tinta en el tema así que, más allá de decir mi opinión, aportaré algunos datos que no se han publicado, que pueden redimensionar un poco el verdadero impacto que tendrá el holandés en el equipo más popular del futbol mexicano, y quizá haga reconsiderar a algunos su postura al respecto. En general, las reacciones pasaron del asombro en el momento de la contratación, a la indignación cuando se enteraron de que Cruyff no se mudaría a Guadalajara para supervisar al equipo, sino que dejaría a un delegado. Y, como suele ser un deporte en nuestro país, comenzaron las acusaciones al extranjero ladrón, que viene a lucrar con los pobres mexicanos crédulos, dispuestos a cambiar espejitos por dólares. Por supuesto, nadie se tomó la molestia de investigar el punto de vista del holandés. Y no era muy difícil porque, al día siguiente del anuncio, Cruyff publicó una columna en el periódico “De Telegraaf”, de su país, de la cual transcribo algunos pedazos. “Mis primeras impresiones de las Chivas me dejaron claro lo que se puede hacer cuando en un club todos trabajan hacia el mismo objetivo, algo que no sucede en el Ajax. En dos semanas de trabajo en México, ya hay un camino concreto, mientras en 15 meses en Holanda no saben donde están… me dan ganas de llorar”. Continúa el ex técnico del Barcelona: “Por el momento iré dos o tres veces al año por dos semanas, y dejaré a mi gente. No hace falta más. Con la tecnología moderna, estaré siempre disponible. Por supuesto, no lo estoy haciendo gratis, pero yo no estoy a la venta, sino que me interesa trabajar en un club con un gran proyecto, y en ese sentido, el Guadalajara me recuerda al Barcelona. Sólo emplean mexicanos, tienen las mejores instalaciones de América y 50 millones de aficionados. La manera en que me trataron y las ideas del club contrastan tanto con lo que he vivido en el último año… Haré este trabajo entre tres y cinco años y alrededor tendré gente calificada. Así funcionó en Barcelona con Rijkaard, Guardiola y Beguiristáin, así funcionará en Chivas y ojalá algún día así funcione con el Ajax”. Al leer estas palabras, que están dirigidas al público holandés y no al mexicano, está claro que Cruyff se está tomando en serio a las Chivas, y que no “viene a robar”, como le encanta decir a una parte de la prensa. También es evidente que lo hace por grillar al Ajax, pero eso a Chivas no debería importarle. Si sale bien o no, o si se termina peleando con Vergara, será otra cosa, pero las intenciones del holandés no dejan lugar a dudas. Lo que sí deja lugar a dudas son las intenciones de algunos personajes de la prensa mexicana. Por cuestiones de horario, ayer no pude ver en vivo el partido de la Selección ante Colombia. Me desperté y lo primero que hice fue averiguar el resultado leer las opiniones para ver qué había pasado. Un “periodista” en particular insistía en que México se había derrumbado tras la “pifia” de Memo Ochoa, y por “la falta de ritmo de los ‘europeos’”. Así, con eso en mente, me dispuse a ver el partido. Como suele pasar, mi percepción estuvo muy alejada de la de dicho “experto”. Giovani y Barrera, sin ser sensacionales, aportaron velocidad y desborde, como siempre. No hubo “error garrafal” alguno en la jugada de Ochoa. Quizá podía cortar de otra manera ese centro pero Falcao está sin marca alguna enfrente del área chica. Después, el portero mexicano salvó tres o cuatro veces su marco. Pero el asunto es que la gente es incapaz de poner a prueba sus percepciones. Como la polémica estaba en la lucha en la portería y el lugar común es que los “europeos” no tienen minutos, el partido se leyó en esa clave, y no se intentó hacer un análisis de lo que realmente pasó. Así, por ejemplo, en las ganas de despedazar a Efraín Juárez, nadie mencionó que el segundo gol y varias acciones peligrosas fueron por la banda de Enrique Pérez, que a Jonathan dos Santos no le pesó la supuesta inactividad y que, en general, el partido fue parejo y que la Selección tuvo mala suerte porque generó varias claras de gol que no entraron. Ya lo dicen Juan Manuel Lillo, Pep Guardiola y los defensores de la complejidad en el futbol, poco se puede hacer contra el azar, y la mejor manera de tratar de contrarrestarlo es con el trabajo continuo. México no lo ha tenido hasta ahora y entonces se ve sujeto a esas veleidades, que no significan absolutamente nada. A fin de cuentas, ayer Estados Unidos le ganó a Italia un partido en el que podía haber ido perdiendo 4-0 en el primer tiempo. Y ni uno ni otro resultado son una guía real de lo que podría pasar en el Hexagonal en un año. Como siempre, pueden hacer cualquier comentario al mail de arriba o a www.twitter.com/martindelp. Y si quieren textos más profundos o sobre otros temas, podrán encontrarlos en www.martindelpalacio.com.

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