Amor en venta

Qué lejos quedaron aquellos tiempos en donde el "amor a la camiseta" era lo más importante en el futbol. Qué lejos quedó el sincero festejo de besar la camiseta por amor en la celebración del gol....

Qué lejos quedaron aquellos tiempos en donde el "amor a la camiseta" era lo más importante en el futbol. Qué lejos quedó el sincero festejo de besar la camiseta por amor en la celebración del gol. Qué lejos aquellos tiempos donde los valores morales eran mucho más preponderantes que los económicos.

Sí, son lejanos, la realidad indica que el "poderoso caballero don dinero" es el mandón en el deporte mundial. Un futbolista se va con el mejor postor, lo mismo que un beisbolista o un jugador de futbol americano, y tan es normal, que esta cuestión económica se expande en casi cualquier ámbito de la vida; porque para ciertas cuestiones, todos tenemos un precio; lo criticable es cuando se trata de traicionar nuestros ideales y de cambiar situaciones afectivas, porque es entonces cuando se confunden los valores y se prostituyen muchas cosas, entre ellas, el amor a una camiseta.

El que las federaciones de futbol ofrezcan cantidades importantes de dinero a jugadores con el fin de vestir su camiseta nacional, es uno de los más grandes problemas que  enfrentará FIFA en un futuro muy cercano. Cierto, esto ya sucede en nuestro mundo actual, pero si se deja crecer esta corriente, en donde lo que menos importa es el “amor” a un país, se puede convertir en un serio conflicto de intereses y una auténtica prostitución futbolística.

Grecia ha hecho ofrecimientos económicos a Nery Castillo, y si bien es cierto que este jugador no podría sentirse plenamente identificado con la cultura mexicana, uruguaya o griega, ya que la primera lo vio nacer, la segunda desarrollarse, y la tercera le brindó la oportunidad de jugar futbol. De tal forma que la decisión de éste jugador tendría que pasar por un convencimiento personal y sin ningún incentivo más que la oportunidad de representar al país en justas internacionales con el orgullo de ponerse su camiseta.

Lo hace Grecia y no dudo que lo hagan muchos otros países, y ante esto, FIFA no puede mantenerse al margen porqué al organismo rector del futbol navega con la bandera del "Juego Limpio", y los valores que comprenden este concepto no pueden mantenerse ajenos ante esta problemática. El dinero lo puede casi todo, pero el amor (de cualquier tipo) no debe nunca estar a la venta.

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