El sapo que se convirtió en príncipe

CONCACAF ha sido por historia la zona futbolística más pobre del mundo. Muchos afiliados y poco futbol. Son escasos los países (obvio, entre ellos México) que han podido levantar ligeramente el...

CONCACAF ha sido por historia la zona futbolística más pobre del mundo. Muchos afiliados y poco futbol. Son escasos los países (obvio, entre ellos México) que han podido levantar ligeramente el status mundial de la zona. Su crecimiento es el más lento de las Confederaciones a pesar de no ser la económicamente más débil. Con todo y sus enormes limitaciones en todos los aspectos, el continente africano ha ido incrementado su nivel deportivo, cuestión de genética, ambición o lo que usted quiera, pero es un hecho que África le ha presentado más sorpresas al mundo del futbol que "nuestra" CONCACAF.

Este fenómeno ha invadido tanto a nivel de Selección como de clubes: México pertenece a la zona de Norteamérica y Centroamérica pero juega torneos en el Cono Sur. Esto le ha dado relevancia a nuestro futbol y lo ha hecho crecer de forma considerable, sólo así se pueden equiparar o medir alcances futbolísticos con aquellos que dictan las reglas y ponen el ritmo con el que se baila. De tal forma, nuestro futbol fue despreciando poco a poco lo que ofrecía el organismo dirigido por Jack Warner. México prefiere la Copa América que la de Oro; mismo fenómeno a nivel de clubes con la Libertadores y Sudamericana comparada con la Copa de Campeones de CONCACAF. De hecho, muchos directivos y jugadores no limitaban sus quejas por tener que participar en el Torneo de zona como "premio" al campeonato, decían: "La recompensa por el título tendría que ser la Libertadores". Les costo trabajo entender que ésta, para bien o para mal, es la Confederación que "nos" rige, y como diría Doña Cristina Pacheco: "Aquí nos tocó vivir".

Sin embargo esto ha ido cambiando, ese fenómeno de desprecio por tener que jugar el torneo de CONCACAF se ha ido trasformando, y no es en sí la satisfacción o el orgullo de ostentar un título de la región, sino el premio deportivo y económico que genera. El ganador recibe como recompensa: El boleto para el  Mundial de Clubes y en automático la posibilidad de embolsarse un millón de dólares por tan sólo asistir al Torneo.

Hoy, la Final de la Copa de Campeones de CONCACAF ha generado un mayor interés por parte de los clubes mexicanos. En esta ocasión Chivas y Pachuca tienen la oportunidad de pelear por eso: Medirse con los mejores del mundo y recibir una importante cantidad de dólares en la justa de Oriente. De ellos depende que tanto ganen en la parte deportiva y engorden su bolsillo. América sufrió la amarga experiencia de un gran ridículo, sin embargo la lana nadie se las quita.

El título de Campeón es aderezado en esta ocasión por los dos equipos que mejor juegan en  nuestro futbol: estamos hablando de los dos últimos campeones y los que más argumentos presentan para obtener el título mexicano.

Es indudable que el campeonato de la zona ha cobrado un gran interés tanto en los clubes como en los medios de comunicación. Es "el sapo que se convirtió en príncipe", y hoy todos aspiran a ser parte fundamental de esa extraña transformación.

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