Partido perfecto

México llegó en calidad de víctima a la Copa América, y no era una percepción personal, el pobre futbol que mostraron durante la Copa de Oro, el momento anímico por la derrota en la Final ante...

México llegó en calidad de víctima a la Copa América, y no era una percepción personal, el pobre futbol que mostraron durante la Copa de Oro, el momento anímico por la derrota en la Final ante Estados Unidos, las situaciones extra cancha que se vivieron con Carlos Salcido y Francisco Fonseca, además de las ausencias de Pavel Pardo y Ricardo Osorio, hacía pensar lo peor para este certamen.

Sin embargo nos sorprendieron. Primero con la alineación ante Brasil y después con el orden defensivo que han mostrado a lo largo del torneo.

El trabajo de Correa y Torrado en la media de contención deberá lucir y ser más esforzado que en otras ocasiones. La tarea es anular a Riquelme, el generador de futbol más importante que tiene el rival en turno, y si bien Argentina cuenta con una gran cantidad de figuras y variantes al ataque, anular al "10" albiceleste, reduce en gran medida la posibilidad de ser ofendido.

Esta misma situación la vive México con Nery Castillo, quien se ha convertido en el motor del cuadro nacional. Su rapidez y facilidad para el encare, han sido suficientes para solventar las escasas variantes para atacar del cuadro nacional, ya que si bien es cierto que México ha encontrado una madurez inesperada en hombres de la defensa como Magallón, Castro y Pinto, quienes han colaborado para que sea esta zona la de mayor solvencia en el campo, habrá que reconocer que siguen haciendo falta otras alternativas para llegar al arco rival.

Los argentinos saben que Nery Castillo va a jugar de inicio, que su lesión no es tan grave, sin embargo está dolido de la rodilla izquierda, y por tal motivo no debe extrañarnos un constante golpeo por parte de los “ches” en la zona afectada, porque saben que al eliminar a Castillo, al igual que a Riquelme, se reducen las opciones para hacer daño.

Este día llega el examen más complicado: enfrenta al equipo que mejor futbol ha desarrollado, al más nivelado en sus zonas y el que más variantes ofensivas presenta. Argentina deberá tener la pelota el menor tiempo posible, pero para que eso suceda, la propuesta del equipo mexicano tendrá que ser un tanto más ambiciosa de lo que fue ante Brasil, porque en este preciso instante hay una gran diferencia entre brasileños y argentinos, y es que estos últimos son infinitamente superiores en calidad individual. Por eso, el cederles en demasía la posesión del esférico podría ser determinante.

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