¿Dos años?

La grandeza de un club deportivo tiene varias formas de medición. Algunos aspectos que no se pueden perder de vista bajo ningún concepto son: el poderío deportivo y económico, infraestructura,...

La grandeza de un club deportivo tiene varias formas de medición. Algunos aspectos que no se pueden perder de vista bajo ningún concepto son: el poderío deportivo y económico, infraestructura, poder de convocatoria, trascendencia internacional, historia y bases para su nacimiento, jugadores de renombre, etc. Sin embargo, todo esto pasaría a segundo término si su vitrina o salón de trofeos luce desierto, ya que los títulos son los únicos que determinan la jerarquía de las instituciones y en la medida de los alcances deportivos será la exigencia de protagonismo y éxito.

Un equipo no se puede considerar grande si no tienen campeonatos para presumir, batallas épicas que contar. Así mismo, un equipo grande tiene prohibido vivir de su historia y exhibirla como tiempo presente. Las metas en instituciones que marcan época, deben renovarse constantemente. Tienen derecho (como todos), a planificar temporadas y trazarse objetivos a largo plazo en casi todos sus departamentos, sólo uno contiene exigencia inmediata: El título.

Menciono esto ya que en días pasados, Eduardo de la Torre, Vicepresidente deportivo de Cruz Azul, se reunió con alumnos de la Universidad Iberoamericana donde le preguntaron sobre la sequía de títulos que sufre el equipo. Su respuesta fue: "aquí sí lo puedo decir porque estamos más en confianza, cosa que no lo voy a decir en los medios, pero este equipo tiene que ser Campeón en menos de dos años, ahí sí, si no todos los que estamos en este nuevo proceso habremos fracasado".

"Yayo" no se percató de la presencia de una cámara de Televisa, y cuando el reportero se le acercó a preguntarle sobre el mismo tema, su respuesta fue: "no, no, pero eso digo. Lo estoy expresando de esa manera, no, no, no, es algo porque ahora no va a salir esa como una información porque no, no, no podemos ponernos ese plazo". ¿Usted entendió?... yo tampoco.

Independientemente de la presencia de los medios de comunicación, me sorprende que "Yayo", un hombre acostumbrado al éxito y comprometido en los proyectos que emprende, pueda poner dos años como plazo para la conquista de un campeonato.

Cruz Azul va para 10 años de sequía y tremendas decepciones tanto dentro como fuera de la cancha. La memoria de sus aficionados sigue amarrada al rostro ensangrentado de Carlos Hermosillo entregándoles el Trofeo de Campeón en 1997 y de la Final perdida en Copa Libertadores ante Boca Juniors.

No, Cruz Azul no puede esperar más, muchos menos dos años, porque un equipo grande, como lo marca la historia cementera, no puede alcanzar tintes de mediocridad mental como lo ha hecho en lo deportivo.

Aunque Eduardo de la Torre sea de "recién ingreso" al Club, debe tener  muy presente que en esta clase de equipos la exigencia debe ser permanente. Cierto, él no forma parte de la cadena de fracasos anteriores, sin embargo su contratación debe reflejarse en mejoras deportivas, y eso, tiene un solo significado: ser Campeón.Opina de esta columna aquí

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