Merecido empate panameño

El 1-1 no resultó tan malo, con un poco más de idea panameña en la última jugada, los centroamericanos estarían celebrando el triunfo de sus vidas.

El 1-1 no resultó tan malo, con un poco más de idea panameña en la última jugada, los centroamericanos estarían celebrando el triunfo de sus vidas.

Un primer tiempo donde lo único rescatable fue el gol, al fin y al cabo lo más importante para lograr la victoria. El equipo mexicano se mostró muy desordenado y en varias ocasiones el cuadro panameño causó peligro.

México es superior de eso no hay duda, pero siempre se habla de más cuando en la cancha es donde se debe demostrar. No recuerdo a un solo jugador que haya sobresalido en el Rommel Fernández. Nadie apareció.

Los equipos “chicos” siempre se la juegan con todo ante los “grandes”. Panamá dejó el corazón en la cancha y jugó el mejor partido de su eliminatoria, en cambio México tuvo su más pobre exhibición de este hexagonal. Cuando enfrentamos a Argentina, Brasil o hasta los mismos gringos, la actitud mexicana cambia, hay entrega, pasión, lucha y hasta buen futbol. En Panamá, no hubo nada de eso, México se dio por bien servido después del gol y la soberbia y la apatía estuvieron muy presentes.

Fue vergonzoso ver que México terminara encerrado y no generara una sola acción de gol en la segunda parte, además de que se jugó feo, al balonazo con un esquema muy precavido que al fin de cuentas no dio resultado. Clave fue la expulsión de Pável, increíble resulta que un jugador experimentado cometa ese tipo de errores.

Al final, lo mejor era que terminara el partido para que por lo menos nos quedáramos con el puntito, nada más que recordar y mucho más por analizar. El próximo duelo es en Guatemala, un rival más complicado que Panamá y se tiene que mejorar mucho para seguir caminando con relativa tranquilidad rumbo a Alemania 2006.

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