Primer fracaso, oportunidad a la vista

Me aguanté las ganas de escribir después de los primeros cinco duelos de la Selección Mexicana en la Copa de Oro. Pasaron por mi cabeza y mi boca muchas palabras que en su momento no arrojaban...

Me aguanté las ganas de escribir después de los primeros cinco duelos de la Selección Mexicana en la Copa de Oro. Pasaron por mi cabeza y mi boca muchas palabras que en su momento no arrojaban conclusiones. Hoy, ya con el fracaso de no tener la Copa, se tienen más elementos para hacer un juicio sobre el primer torneo oficial del Tri en la era de Hugo Sánchez.

México ya no es más el Gigante de la CONCACAF. Resulta absurdo el hecho de que los jugadores sigan queriendo aferrarse a este hecho que desde hace varios años no podemos defender donde se debe. La historia no cuenta y hoy por hoy, el país dominador en el área se llama Estados Unidos, y eso cómo nos duele. Y lo dijo Landon Donovan muy claramente, la diferencia está en lo mental, algo que siempre nos falta y no parece que no hacemos mayor cosa por superarlo.

Oswaldo Sánchez, es sin duda un arquero de primer mundo y un líder nato de esta Selección. Yo solo le quiero recomendar que la próxima vez que tenga a Landon frente al manchón penal, se concentre más en su poder mental, cordura y humildad, antes de estar bailando y mandando besos, creo que esto sólo lo hace más vulnerable a él mismo y lo único que logra es darle mayor fuerza al que está enfrente. No se trata de quién baile más, sino la concentración con la que se cuente a la hora buena.

La Selección Mexicana cuenta hoy día con el mejor plantel de su historia, están todos los del proceso anterior, más los que no estaban y muchos querían, sumando en adición a varios jugadores triunfando en Europa. Los únicos que quizás falten de cara a Sudáfrica sean algunos chavos de la Sub y claro está que varios de los viejitos no llegarán, Cuuahtémoc incluido.

Hugo quizás nunca se imaginó que sus primeros meses al frente del Tri fueran tan tormentosos como hasta ahora. Hugo es un técnico joven y con una capacidad de motivación especial demostrada en Pumas, pero desgraciadamente hoy su equipo carece de una idea futbolística a la vista. Ese trabajo duro se lo deja a un extranjero, Sergio Egea, quien no ha podido armar una propuesta efectiva. México jugó su mejor partido de la presente era ante el Team USA, y ni con eso nos alcanzó para el triunfo. México jugó mal y ganó 4 de sus primeros 5 juegos de la Copa. México jugó mucho mejor la Final y no la ganó. Cuántos cambiaríamos la derrota de ayer por un triunfo "sin jugar bonito".

De lo poco bueno que Hugo le ha dado a este Tri es sin duda la necedad por contar con Nery Castillo, convertido sin lugar a dudas en elemento clave para el éxito del presente proceso. En realidad no se trata de hacer un análisis hombre por hombre, porque la mayoría coincidirá conmigo en que el plantel tiene calidad suficiente para salir adelante, la bronca está en el juego de conjunto, en la idea colectiva, en la integración de estilos, ahí es donde falta mucho por trabajar y Hugo debe ser el primero en reconocerlo. El técnico tricolor es una persona sumamente inteligente, que tiene "comprada" a una gran parte de la afición y prensa con sus palabras mágicas que se ciegan pensando todavía en sus goles de chilena, eso ya pasó y todos debemos de tener la madurez de ver a Hugo como un técnico más, el que está en la posición más cuestionada del país. Él debe comenzar a vivir una etapa donde respete la crítica por el bien del representativo más importante de México.

Hubo sectores en la prensa tradicional, quienes contrarios a la filosofía de su profesión, prefirieron guardar cautela ante las críticas con la idea de que México ganaría la Copa y al final sentirían orgullo con el típico "se los dije…", tal como lo hubiera querido el técnico nacional, algo que finalmente no resultó. Lo preocupante es que la estrella de Hugo, muchas veces presente, veo que se extingue y verlo con esa cara desencajada, sin saber para dónde hacerse, sin palabras claras, pretextos y convenciendo cada día a menos, no es algo que nos convenga ante lo que siempre ha sido Hugo Sánchez para nuestro futbol.

Criticar objetivamente se vale y es bueno para la mediocracia el ver cada día a más medios de comunicación atreviéndose a cuestionar, aunque sea el Tri de Hugo. Él tiene todo el derecho a pedir apoyo, todos estamos de acuerdo en dárselo (ojo, no a él, sino a la Selección Nacional en su conjunto), pero una cosa muy distinta es solapar y aguantarse las ganas de decir las cosas tal y como son. La Selección no jugó a nada la Copa de Oro (salvo 45 minutos de la Final) y es preocupante ya que el talento individual ahí está.

Otro episodio que me parece penoso es que Osorio, Pardo y Salcido se quieran tomar vacaciones cuando la Selección más los necesita. Se entiende la intensidad con la que juegan en Europa pero finalmente deben al futbol mexicano la oportunidad que tienen de triunfar en el Viejo Continente. Sé que los jugadores se molestan cuando -uno que no lo fue- les critica estas actitudes, pero sigo pensando que en cualquier profesión uno debe dar su máximo siempre, ya habrá tiempo para vacaciones, -como varios de ellos mismos lo dijeron-. Qué dirán los mexicanos de acá (y los de allá, sí, esos que pagaron sus buenos dólares por ver al Tri) que perciben un salario mínimo, trabajan 60 horas a la semana y cuentan apenas con 6 días de vacaciones al año! Y no quiero ser mal pensado, – pero como dicen algunas lenguas- hay mal ambiente interno en el Tri, pero tantas situaciones y declaraciones de ataque no nos permiten pensar lo contrario. Menuda grilla.

Ya pasó, pero hay dos cosas que duelen en serio. Una, la derrota contra los gringos que nos duele en el alma. Pero número dos, el que se nos haya escapado la oportunidad de jugar en la Confederaciones 2009. Por un lado está el negocio que el Tri ha dejado pasar (imaginen el Verano 09 del Tri sin jugar esta Copa), pero más allá, la posibilidad de codearse con los grandes previo al Mundial. Recordemos lo importante que fue este torneo en el 2005 para México, donde probablemente nuestra Selección mostró su mejor futbol de los últimos diez años, jugando a tope contra Brasil, Argentina y Alemania.

Hugo tiene enfrente de sí, su segundo objetivo del año, llegar a Semifinales de la Copa América, y cuidado porque ahora ya sabemos que él mismo dirá que es solo un deseo para motivar que una obligación, pero como él sí puede olvidar sus palabras pero nosotros no, debemos exigir que este equipo, que ya se vio mejor, llegue lo más lejos posible y convenciendo y ganando. No es por el bien de Hugo, no es por quedar a mano con una u otra persona, se trata de la Selección Nacional (no los Pumas), la que todos queremos ver hasta arriba. Si México explota su talento individual a nivel colectivo, tiene todo para hacer un protagonista del torneo continental.

Que los errores de la Copa de Oro sirvan para sacar adelante un compromiso que se antoja más difícil que el recién terminado. Ojalá esta oportunidad sí sea aprovechada y esperemos que la era Hugo Sánchez tome la altura que todos esperamos. ¿Será?

Por lo pronto, gracias Lorena Ochoa.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas