Para todo hay un lugar y un tiempo

Cada vez de manera más rápida termina un torneo para una selección infantil o juvenil, ahora le toco el turno a la sub-20 que en vez de romper la mala racha de las generaciones anteriores parece...

Cada vez de manera más rápida termina un torneo para una selección infantil o juvenil, ahora le toco el turno a la sub-20 que en vez de romper la mala racha de las generaciones anteriores parece que el objetivo es convertir esta mala racha en una tradición. La sub-20 dirigida por el estratega Eduardo Rergis se presentó al Mundial Juvenil de Emiratos Árabes Unidos con un grupo de muchachos, quienes la mayoría participan en equipos de la máxima categoría de nuestro balompié profesional y algunos de ellos durante el presente torneo formaron parte del once titular con sus respectivos clubes.Los resultados que obtuvo el tricolor juvenil fueron una derrota ante su similar de Costa de Marfil por marcador de 2 a 1, en su segundo encuentro compartieron puntos con la plantilla árabe con resultado de empate a uno y cuando la selección necesitaba alzarse con un triunfo y más aparte anotar un par de goles para acceder a la siguiente ronda, se enfrentaron al once de Irlanda con quienes cayeron derrotados por marcador de dos goles a cero dando como resultado la eliminación de la selección nacional de dicha competencia.Ahora con la llegada de la selección juvenil a México de nueva cuenta salen a relucir las mismas excusas y pretextos algunos de ellos verdaderos y otros muy viejos pero por desgracia validos que pueden proteger hasta al más mentiroso y cínico deportista, cuerpo técnico o directivo. Lo único que yo puedo entender es que si esos argumentos ya se conocen previamente y se sabe que afectan el funcionamiento creando carencias tácticas y deportivas hacia la  selección el por qué llegar con soberbia a la competición diciendo que este puede ser el mundial para México, el por qué prestarse a los medios y mostrarse como una grupo de muchachos irreverentes si en el momento importante muestran una falta de personalidad y  carácter por buscar el resultado teniendo como una de las metas hacer sentir al once de México presente en la cancha y que cada uno de estos muchachos empiece a tomar una personalidad y una mística que es necesaria para representar al TRI.Al ver los juegos que sostuvo la sub-20 en este mundial lo único que me dejaron es una desesperación total al no poder descifrar a qué jugaron, una tristeza al ver como una generación más pasa sin mover absolutamente nada y una gran molestia al ver los reportajes que se hacían de los muchachos y cuerpo técnico desde la sede mundialista divirtiéndose y turistiándo. Recuerdo que varios de ellos comentaban que era una oportunidad para conocer una cultura nueva y lugares que no son promocionados por la típica agencia de viajes pero cómo decía una abuela  “para todo hay un lugar y un tiempo” y esta selección no lo vio de la misma manera en que lo pensaba mi abuela, en lugar de estar concentrados y tratando de buscar compensar las carencias individuales o tácticas que ya se conocían o que aparecieron durante la competición, simplemente se fueron a vacacionar y el resultado final que se logro habla por si sólo el lugar 22 de 24 participantes.Lo único que queda es esperar un par de años más, para ver los resultados que busca la FMF  al traer entrenadores argentinos al país, con la finalidad de crear y formar mejores jugadores esperando que esto sea la clave para romper con la racha que ha continuado esta selección sub-20, ¿será la solución o simplemente todo seguirá igual?

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