¿El rival más incómodo?

Las matemáticas han dado un vuelco en este torneo, y Tigres, hasta hace poco un desahuciado a las finales, está muy cerca de volver a probar la máxima instancia del futbol mexicano.

Las matemáticas han dado un vuelco en este torneo, y Tigres, hasta hace poco un desahuciado a las finales, está muy cerca de volver a probar la máxima instancia del futbol mexicano. Con cuatro partidos sin derrota, racha que logra por segunda vez en la campaña, el equipo de Ricardo Ferreti se ha catapultado al cuarto lugar general, y de terminar hoy el torneo tendría no sólo la calificación, sino también la posibilidad de avanzar a Semifinales con el empate global. Qué lejos se ven ahora los torneos en que resultaba prohibido soñar con la ronda por el título. Hoy Tigres se ha crecido, reinventado, envalentonado, y de mantener esa tendencia sería el adversario que más de uno quisiera evitar en la Fiesta Grande. Pero el despertar de los felinos sigue girando en lo que produzca su ofensiva, que suma 11 goles en los últimos cuatro encuentros, -promedio de 2.75 por partido- y que desde el duelo ante el San Luis no ha sido frenada ni por Tecos, Atlante, Pumas ni Pachuca. Si Lobos, Itamar, Damián y Acuña siguen portándose como en los últimos encuentros, las posibilidades de los auriazules seguirán a la alza. De no ser así, volverían a aflorar las ‘debilidades’ del estilo Ferretti. Y aunque mucha gente hoy luzca optimista, y con justa razón, no hay que perder de vista que los de la UANL –incluyendo los refuerzos- cuentan con muy poca experiencia en finales. Favoritos no llegan a ser. Eso está reservado para los que tuvieron más regularidad. Pero Tigres sería el rival incómodo. Y eso, con el cierre que está teniendo, quizá hasta le convenga. LLAMADO DE ATENCIÓN El sabor metálico de la derrota volvió a invadir a la afición albiazul, que se quedó a 90 minutos de igualar una racha histórica de Chivas del mejor arranque invicto en torneos cortos. Pensar que el tropiezo de Rayados ante Cruz Azul es un hecho aislado parece válido por lo que dictan las matemáticas, pero no lo que marcaba el futbol. Monterrey se había salvado en Torreón de un marcador abultado en contra, sólo que las buenas intervenciones de Jonathan Orozco en combinación con las malas decisiones de la ofensiva lagunera impidieron que el invicto terminara una semana antes. Este miércoles Villaluz, Castro y Villa desnudaron un lado izquierdo rayado con poca capacidad defensiva, y desde esa vía se gestaron tres goles de los cuatro goles celestes, tomando mano a mano a José María Basanta sin un lateral que le apoyara. Pero como en toda tragedia, existe blanco para oportunidades. Ahora La Pandilla puede explotar el aspecto mental, ya liberado de la presión de ser el único invicto, y con el derecho a modificar sus piezas. Ahora es cuando se espera que aparezca el auténtico rostro de campeón, que controle tropiezos como el último, por muy dolorosos que resulten. Para buscar el Superliderato –que pocos, pero muy pocos quieren- a Monterrey le quedan Morelia y Puebla de visita, y Chivas de local. Parece un panorama a modo para que, independientemente de los puntos, La Pandilla descubra variantes para la hora de la verdad. Como siempre, estoy a sus órdenes en el correo ovelazquez@mediotiempo.com, para platicar de éste y otros temas que nos apasionan.

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