¿Quién vale el boleto?

La falta de figuras en el futbol mexicano parece ser un tema más grave de lo que simula a simple vista.

La falta de figuras en el futbol mexicano parece ser un tema más grave de lo que simula a simple vista. Los genios están escaseando tanto en la liga, que la gente tiene que apelar a otros factores extradeportivos para seguir haciéndose presente en los estadios. Hace unos días tuve el privilegio de platicar con un ex directivo del futbol mexicano, y entre muchos temas de la sobremesa tocamos la falta de recursos de muchos equipos para surtirse de calidad. Me exponía cómo el dinero de las entradas marca el destino de la mayoría de los clubes en Primera División. Tomó como ejemplo la situación del Querétaro, que abiertamente señaló a la falta de liquidez como la razón para desarmarse en este torneo en que se juega la vida. El ex dirigente –con quien suelo tener pláticas de futbol en cada oportunidad- me aseguró que en los 90's se vivió el cuerno de la abundancia en muchas plazas, que eran "más fieles" a lo que se ve hoy. Que los equipos eran sustentables en un 80 por ciento, y hasta podían darse el lujo de comprar jugadores "bajo riesgo de no jalar" ya que tenían un respaldo que ahora sus aficionados no les aseguran. Estaba a punto de darle la razón y ver al público como la raíz de los partidos malos de la Liga, cuando la cordura me hizo volver. La pregunta me llegó a tiempo. ¿Es así como funciona nuestro futbol? ¿Nuestros argumentos para buscar la calidad deben partir de la "fidelidad" de la gente? ¿La falta de nivel deportivo nace de la tribuna? ¿Nuestras estructuras son tan frágiles como para depender del humor de una porra? Técnicamente pudiera ser que sí, pero indiscutiblemente no debiera ser así. Y esto que está ocurriendo nos pone en el mundo de al revés. Nuestra "cadena alimenticia" en el futbol mexicano estaría comenzando por vender el producto y luego fabricarlo. Y luego recordé los estadios. Silenciosamente aparecen síntomas más claros de que la gente resiente ser el origen y no la culminación del espectáculo. Hoy se le ha bajado el nivel de lo que compra y por eso lo compra menos. ¿Qué va a ver la gente? ¿Cuántos jugadores mueven una masa? ¿Cuáles elementos valen por sí mismos un boleto? Hagamos la lista. Si repasamos mentalmente las plantillas, creo que no llegamos a contar cinco imanes de taquilla en todo el balompié mexicano. Y estamos hablando de 18 equipos. Forcemos la lista para llegar a 10. Aún así significaría que la mitad de los planteles no tiene una figura. Por eso no se alcanzan a elevar los promedios de asistencia. Y no se trata de decir que la liga era de nivel europeo, porque sería exagerar. Pero sí, a todas luces se ha reducido el número de referentes y también la calidad de los mismos. Hice memoria a la jornada inmediata anterior y caí en la cuenta que hubo varios partidos para el bostezo. Y peor aún, en mi lista imaginaria de "cracks" todos eran extranjeros. ¿Y los mexicanos? Es cierto que México –salvo Chivas por obvias razones- nunca se ha distinguido por basar equipos en figuras de casa, pero hoy especialmente remarca momento de poco atractivo. No hay un "Cuauhtémoc Blanco" que absorba el protagonismo. Se extrañan Hermosillos, "Matadores", "Cabritos", Campos, Galindos, Garcías Aspe, Hugos Sánchez, y más. En general, hoy tenemos que conformarnos con mexicanos "que prometen" o que "aportan mucha experiencia". Pero en plenitud y con cartel de figuras, difícilmente encontramos uno. El último que estaba destinado a tomar ese sitio, Javier Hernández, partió a Europa antes de estelarizar la Liga. Pablo Barrera y Andrés Guardado, por citar otros, también emigraron en pleno despegue. Carlos Vela, Giovani y hasta Nery Castillo son más ejemplos de posibles atractivos de taquilla que se movieron prematuramente, con buena suerte para ellos, pero no para nuestro torneo. Analicemos la Jornada 11. Fuera del partido de su equipo ¿Cuántos duelos acudiría usted a ver? De su respuesta, por lo que me dijo el ex dirigente, está dependiendo el futuro de muchos clubes. Y con los mercados tan inflados en relación a la década pasada, difícilmente las soluciones llegarán automáticamente de afuera. Volvemos al momento actual. El ex dirigente me comentó que el gremio ya cocina estrategias que vendrían a cambiarlo todo. Recordé que en el último Draft un grupo de clubes de Primera División llevó la iniciativa de cambiar el sistema de competencia para La Liga de Ascenso, como experimento para llevarlo después al Máximo Circuito. Se propuso que el rol de juegos sea a visita recíproca directa, es decir, que los equipos reciban una jornada a un rival, y que inmediatamente en la siguiente semana paguen la visita formando series "estilo Liguilla" que aumenten la atención. Ese plan piloto no fue aprobado ni para la rama de ascenso, pero voces como ésa se escucharán nuevamente con más fuerza a mediados de año ante las bajas entradas. Ojalá, que ante todo, esos cambios empiecen por aceptar que no hay que revolcar la gata para intentar venderla de nuevo. Se requieren cambios de fondo, empezando por aumentar la calidad de jugadores en el terreno de juego.

El ex directivo y yo seguimos platicando de futbol, cosa que nos apasiona a los dos, pero por salud de la discusión dejamos de lado quién tiene la culpa en la falta de figuras. En ese tema -aunque fuera en plano amistoso-, no nos pudimos poner de acuerdo. Twitter: @oscaradrian_vzz

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