Oscar Velazquez

Jugando el dedo

Viernes 22 de Marzo del 2013



Otra vez una imagen polémica que cambia la atención. Otra vez un dedo insultante, otro escándalo en torno a la Selección Mexicana, y otra explicación que no convence quizá ni al que la dio.

No hace mucho, Francisco Javier Rodríguez sazonó el empate ante Jamaica con una seña similar en cadena nacional. Pero producto de su insulto, el peor resultado de la historia ante los isleños fue cubierto por una cortina de humo, ya que se terminó hablando más de la ‘Mazaseñal’ que del pobre accionar del Tri.

Ahora es Justino el que se pone en el banquillo de los acusados.
 
Qué ganas de los miembros de la Selección Nacional de autodestruirse. Qué ganas de ponerle fuego a la hoguera, y qué ganas de poner malos ejemplos cuando debieran ser justamente modelos para el resto.

Pero con todo y el nuevo 'dedo' de Justino, y sus implicaciones político-futbolísticas, bien pareciera un momento para hablar de otra cosa.

Porque mientras en el seno del Tri los dedos de lesionan como epidemia, y en Honduras se sigue intentando alimentar la fe de su equipo en base a la intimidación, México saltará esta tarde en San Pedro Sula a enderezar el camino que inexplicablemente se dejó hace un mes en el Azteca.

Esto apenas comienza y el Hexagonal está casi para todos, pero bastaría hablar con seriedad de la presente Fecha FIFA  para caer en todo lo que puede involucrar si las cosas no se dan.

México se jugará de aquí al martes casi toda la confianza que sumó en el transcurso de dos años con José Manuel de la Torre. 

No exagero.

Todo lo exitoso de este proceso estará en el aire, al menos para el entorno de trabajo, cuando se pongan en la balanza los primeros nueve puntos del torneo clasificatorio.

Escenario 1: México vence a hondureños y norteamericanos, llega a siete unidades y comanda el camino a Brasil. Vámonos de fiesta, al Mundial caminando.

Escenario 2: México pierde en San Pedro Sula, -lugar donde no gana desde hace 20 años-, vuelve a quedarse sin triunfo el martes en el Azteca, y amanece el miércoles como sotanero del certamen. La presión a su máximo.

Pareciera que existe mucho margen, pero ninguno de los escenarios parece descabellado. Y el futbol que práctica el Tri no anda sobrado de calidad.

¿Y ya se fijó en el cierre del Hexagonal? Si México se complica ahora, difícil pensar en reponerse en condiciones adversas, en un final donde visitará a Estados Unidos, recibirá a Panamá, y terminará definiendo todo en Costa Rica. Eso en octubre, después de haber librado Copa Oro y Confederaciones.

Se pone serio. Hoy ganar da un respiro. Empatar o perder complica más de lo que muchos suponen.
 
Y la alerta se enciende cuando de un año a la fecha México sufre considerablemente para anotar, las variantes siguen sin aparecer, falta mucho liderazgo, y se viene la hora de pruebas mayores.

Por eso, de verdad, no es tiempo de distractores. Jamás defenderemos a nadie. Quien desee reventar a Justino por su seña ‘con el dedo lesionado’, adelante. Dedíquele tiempo al escándalo.

Pero hoy no es momento de jugarnos el dedo. 

Es tiempo de ver el balón.

Y en el resultado, y sobre todo la forma de conseguirlo, se podrá establecer si el dedo de México apunta a Brasil.

twitter: @oscaradrian_vzz


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