Levantar la copa siempre es espectacular

Después del resultado final en la lucha por el titulo del futbol mexicano, confirmo una vez más mi teoría sobre lo que espera la afición americanista de su equipo. Trillada está la queja constante...

Después del resultado final en la lucha por el titulo del futbol mexicano, confirmo una vez más mi teoría sobre lo que espera la afición americanista de su equipo. Trillada está la queja constante de los que atacan a los directores técnicos que llegan a Coapa sin ofrecer "gran espectáculo".  El América, ha triunfado cuando sus figuras explotan en el momento adecuado y dejan a un lado los egos característicos de las "estrellas", para mejor buscar en armonía el éxito como equipo.

Es cierto que en las décadas de los años 60 y 70, se utilizaban más hombres de ofensiva, pero si tenemos que reconocer a las verdaderas piezas fundamentales de esos campeonatos, entonces destacaremos a los Zague (padre), Reinoso y Borja. En los años ochenta, fue más clara está situación, porque aún cuando Carlos Reinoso heredó el particular americanismo de Roca en el banquillo, las piezas clave de los títulos fueron siempre sus jugadores. Prueba de ello fue la continuación de los éxitos cuando este símbolo americanista dejó intempestivamente al equipo de sus amores, para dar paso al trabajo del "Zurdo" López. El argentino no se parecía en nada al chileno, pero las Águilas siguieron llenando estadios y cosechando títulos (84-85 y PRODE 85), gracias a los Zelada, Tena, Vacas, Ortega, Brailowsky, Aguirre y Hermosillo, más que a un sistema táctico netamente ofensivo. De los éxitos del América de Jorge Vieira, se tiene que hacer referencia forzosa a los Santos, Camacho Hermosillo y Zague. Si bien el técnico brasileño fue siempre un estudioso del futbol, se le conocieron también sus dotes de líder y psicólogo.

Con esto, queda claro que al buen jugador, pocas palabras. Es cierto que para todo hay momentos, -y sino que le pregunten a Cuauhtémoc que tuvo que esperar 13 años desde su debut para poder alzar la Copa-, pero este América resultó campeón gracias a la combinación de los conocidos jugadores de casa con los atinados refuerzos, además de una muy buena dirección técnica -aún cuando a muchos no les gustara el estilo del súper asesorado Mario Carrillo-. El América sólo perdió un juego en el torneo regular y Carrillo recibió más ataques que Palou llevando al Puebla al descenso. 

Ahora la afición está tranquila por el resultado y hablan de una resurrección del americanismo. También es cierto que para salir campeón se requiere reunir un cúmulo de coincidencias, pero ninguna sería tan importante si no hubiera materia prima. Este América contó con dos extranjeros de los que se va recordar por un buen rato. Kléber, quien regresó la esperanza, a los muchos aficionados águilas que pensaban que los brasileños de calidad ya no llegaban a Coapa. Y el "Piojo" López, quién demostró que el que es figura, aparece en el momento justo en el que se le necesita. ¿Se acuerdan cómo llegó Iván Zamorano a este mismo equipo? lleno de fama y con los reflectores apuntándolo. De cualquier forma muchos aseguraron que vivía sus últimos días como futbolista (que así fue), que no era su mejor momento (situación real también) y que haría poco para las Águilas (algo de lo nunca estuve de acuerdo). El Bam-Bam, jugó cuatro torneos y fue pieza fundamental para que el América terminara con la sequía de 13 años sin títulos. Hoy por hoy todavía escucho voces que lo critican por la escasez de goles, siendo que el chileno marcó en los Clásicos ante las chivas (el máximo rival) y consiguió la anotación más importante en esa Final ante el Necaxa en el 2002.

Mario Carrillo es un buen director técnico, pero no juega sólo. Las figuras siempre hacen la diferencia y normalmente se entremezclan los de afuera con los de casa para hacer la combustión anhelada.  Está claro que el aficionado americanista, como el de cualquier club grande quiere siempre ganar, levantar copas y hacerse de títulos, lo demás, puede ser a fin de cuentas lo de menos. Claro que se agradecen planteamientos ofensivos. Claro que es más atractivo buscar el arco de enfrente que cuidar que no te hagan gol atrás, pero esto que sucedió con el América nos debe hacer recordar que los que verdaderamente mandan en el futbol, son los jugadores. Los buenos jugadores, esos que hacen la diferencia y que escriben las páginas doradas en el deporte más bello del mundo.

P.D. Hablando de estilos y gustos (sin inclinarme por ninguno de los dos). El Lapuentismo sigue siendo mucho más efectivo que el Lavolpismo. Manolo, consiguió 5 títulos que sumados al de Arias con los Rayos y este de Carrillo con las Águilas, suman ya 7. Mientras que el Lavolpismo como tal, sólo cuenta con uno y medio. El del jefe Ricardo y sus Potros del 93, aunado con el de los Diablos del 2002 que rubricó Alberto Jorge.

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