¿Y ahora quién será el tapado?

Cada cuatro años aparecen nuevas sorpresas. Jugadores que brillan cuando los reflectores no apuntan hacia ellos. ¿Se acuerdan del "Toto” Salvatore Schillaci? un jugador que llegaba de la segunda...

Cada cuatro años aparecen nuevas sorpresas. Jugadores que brillan cuando los reflectores no apuntan hacia ellos. ¿Se acuerdan del "Toto” Salvatore Schillaci? un jugador que llegaba de la segunda división italiana pero que brilló con la Azzurri del 90, coronándose campeón de goleo. O en el mismo Mundial italiano, el argentino Sergio Goycoechea, quien sólo por viajar con la Albiceleste se sentía ya ganador, pero quien de manera fortuita hizo frente a la gran oportunidad de su vida: tras la negativa de Luis Alberto Islas de ser suplente y la lesión de Neri Pumpido en las primeras de cambio, "Goyco" no desaprovechó la jugada que el destino le tenía, y haciendo gala de su implacable olfato ataja penales, se convirtió en pieza fundamental del subcampeonato mundial para los argentinos hace quince años.

En el Tricolor, han existido casos en los que algunos que se esperan, no llegan y otros que no pintan, terminan por brillar. Por ejemplo y hablando de naturalizados, el "Charro" Lara que provocó controversia por ser seleccionado mexicano hace 40 años siendo argentino de nacimiento, finalmente no jugó el Mundial con el Tricolor de Nacho Trelles.

Hablando de los "tapados", tenemos que referirnos al "Abuelo" Cruz del México 86, el picoso jugador que con su habilidad desquició a las defensivas rivales en esos 20 minutos letales de un recambio de lujo. O el "Cabrito" Arellano del Francia 98, quien se burló de todos por el lado izquierdo alemán, hasta quedarse al borde de un gol de anotología en esos octavos de final de la Copa del Mundo en tierras galas. ¿Qué tal el fantasmal "Cadáver" Valdés?  incluido por Mejía Barón a última hora en la lista final y quien inició como titular ante Noruega en Estados Unidos 94, -debut y despedida de uno que no pudo ante la suerte divina-.

¿Cuántos han pasado inadvertidos en una Copa del Mundo? ¿Cuántos esperan la gran oportunidad de jugar sin tener nunca la fortuna para lograrlo? ¿Cuántos son los que aprovechan 20 minutos para hacerse grandes en el máximo escaparate? Y es que Lavolpe podrá o no gustarnos, lo podemos aplaudir, criticar, admirar o alucinar, pero el futbol finalmente se demustra jugando (aunque lo otro también resulte interesante). Los más grandes del deporte más bello del mundo son los que demuestran sus cualidades con la pelota en los pies.

¿Ustedes creen que a Schillaci le pesó la presión que caía sobre Azeglio Vicini al dirigir a Italia en un mundial en casa y ante su gente? ¿o se imaginan a Gary Lineker esperanzado en el buen humor de Sir Bobby Robson para obtener el campeonato de goleo en el México 86 que a la postre le abrió el camino para brillar como figura del Barcelona? ¿O creen que Goycoechea se desoncentró a la espera de esos penales atajados pensando en las criticas de los Menottistas que aún atacaban a Carlos Salvador Bilardo?

El buen futbol es enriquecido por los que pueden hacerse figuras en los momentos cruciales. ¿Porqué no esperar que los mexicanos se pueden hacer grandes en Alemania? (más allá de estilos y preferencias). En mi anterior comentario expresé que este equipo mexicano no me parece superior a los 3 conjuntos mundialistas anteriores. También exhorté para ya no solapar pretextos, para pedir resultados contundentes, pero esto va principalmente hacia los jugadores, los principales protagonistas del futbol. En una Copa del Mundo no hay tiempo que perder, es una lucha contrareloj. Seguros, solamente existen tres juegos y en esos hay que hacerse grandes para soñar con más.

¿Ustedes creen que algún jugador mexicano pueda sorprender al mundo el próximo verano? ¿Creen que pueda viajar a Alemania alguno nuevo con respecto a los ya observados para alzarse como el gran tapado? Hoy no pensemos en las polémicas que envuelven al Tricolor, hagamos un ejercicio soñador para vislumbrar quién puede transformar las criticas en elogios ya en la justa mundialista.

Nota fuera de este tema, pero que quisiera incluir para comparar nuestra infraestructura futbolera con las de potencias mundiales:

En la penúltima fecha del apertura mexicano, el Presidente de los arbitros Don Arturo Yamasaki, tuvo que abandonar el estadio azul vía la Plaza de Toros México, debido a  las dificultades de movilidad que sufre por problemas en la cadera. Yo me pregunto si ¿los estadios en México están listos para recibir a todos los discapacitados que quieren vivir de cerca la máxima fiesta deportiva? ¿o es que los aficionados futboleros estamos obligados a gozar de una perfecta condición física para apoyar a nuestros equipos? A Don Arturo lo transportaron en un "carrito", pero ¿hay más "carritos" para los demás aficionados que tampoco pueden moverse con facilidad?

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