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Rafa: punto y aparteLunes 27 de Febrero del 2006
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Como una isla, en medio de la devaluación sufrida por los futbolistas mexicanos en Europa, aparece un caso único dentro de las transferencias de nuestro balompié al Viejo Continente.
Rafael Márquez fue, vio y venció. Hoy presume la cifra que como referente pertenecía al más exitoso de los mexicanos (Hugo Sánchez) entre los grandes equipos europeos. Este pasado sábado, jugó en La Romareda su partido numero 100 con la camiseta del Barcelona.
En el Verano de 1999, se convirtió en el primer jugador mexicano transferido a un club europeo por venta directa, ya que todos los demás contratados en Europa, -incluyendo al propio Hugo Sánchez- fueron prestados de inicio (incluso Pedro Pineda, adquirido por el Milan, pertenecía todavía en parte a las Chivas).
"Zorro" de nacimiento, finalista ante el Toluca, este joven defensor con características excepcionales aprovechó sus primeros meses como seleccionado nacional para consolidarse y formar parte del grupo histórico que se levantó con el único titulo oficial para un Tricolor Mayor en torneos organizados por la FIFA (Copa Confederaciones México 1999).
Días después de ese inolvidable logro y con 20 años de edad cumplidos, el fino central mexicano sufrió la primera metamorfosis de su carrera profesional: Rafa pasó de ser "rojinegro" a "monegasco". Seis millones de dólares y el Mónaco se quedó con este prospecto de brillante futuro. Campeón con el equipo del Principado en el 2001, Rafa lideró al conjunto francés brillando al parejo de estrellas campeonas del mundo como Fabien Barthez y David Trezeguet, además del estelar argentino Marcelo Gallardo.
Su traspaso al Barcelona fue más que esperado (aún cuando antes se habló del interés de una indecisa directiva del Real Madrid encabezada en lo deportivo por Jorge Valdano). Rafael ya no cabía en el Mónaco y la grandeza blaugrana lo recibía de común acuerdo (el jugador emocionado por el reto y el equipo español conciente de la calidad del mexicano).
La primera temporada fue difícil, un equipo en creación, figuras por conocerse y un técnico de renombre (como jugador) que debía empatar con los ideales del club y las aspiraciones de sus elementos. Frank Rijkard no encontraba la cuadratura y Rafael no hallaba acomodo en la oncena titular. Producto de una mala racha en esa primera temporada, además de la deficiente comunicación entre plantel y cuerpo técnico, el central azteca criticó el trabajo del estratega y la forma en la que el conjunto culé, se desarrollaba en los entrenamientos y sobre el terreno de juego. Parecía un divorcio inevitable, uno de los 2 se perfilaba a no seguir más: o el técnico holandés era removido por la falta de resultados o el defensa mexicano era congelado luego de semejantes declaraciones, pero ni lo uno ni lo otro: Rijkard habló de frente con Márquez y ambos quedaron conformes en trabajar y callarse la boca. Los resultados comenzaron a mejorar, la tranquilidad llegó al Camp Nou y 15 meses después el anhelado campeonato se consolidó. Hoy Frank Rijkard se cotiza al máximo en el escaparate europeo y Rafa Márquez es respetado como central y mejor aún en la posición en la que después de aquella sincera charla fue situado en el medioterreno.
Rafa Márquez cumplió 27 años de edad hace apenas 2 semanas y vive el mejor momento de su carrera. Debutó hace 10 años con el Atlas en donde estuvo cerca de alzar el trofeo que se le sigue negando al otrora llamado equipo del "Paradero". Se coronó con el Mónaco, también con el Barça y se perfila junto con el cuadro catalán a los cuartos de final en la Liga de Campeones de Europa, además de aumentar cada semana la diferencia con respecto a los demás equipos en la Liga para salir campeón por segundo año consecutivo. Rafa, llegó el sábado anterior a la cifra de respeto, la que siempre destaca, la que hace diferencia: 100 partidos con la camiseta del cuadro culé, marcan precedente en el futbol mexicano.
Lo hecho por Hugo muy probablemente nadie lo igualará, pero lo que hace Rafa hoy, emociona casi igual. En momentos en los que sentimos que se continúa avanzando en nuestro balompié, pero que nos seguimos dando cuenta de la desigual lucha para brillar en el plano individual, porque nuestro histórico goleador en activo no recibe más de 3 minutos eventuales por partido en la Liga Inglesa (Jared Borgetti) y "nuestro naturalizado" apenas comienza con el Villarreal (Guillermo Franco).
Rafa no hace más que reafirmar que la absoluta dedicación es obligada para los que quieren marcar diferencia, pero también refuerza la relación casi científica: entre más joven debutes, más chance tendrás para brillar al máximo. Porque jugar como profesional antes de los 18 años, presenta un panorama exitoso. Porque buscar la internacionalización en los primeros años de la carrera, siempre fortalece el recorrido (como Hugo Sánchez , como Rafa Márquez). Porque buscar desde el principio la gran oportunidad es más seguro que envejecer esperando el "cuento de hadas". Porque emigrar a Europa cuando se rondan los 30 años de edad, seguirá convirtiendo a los futbolistas mexicanos en carne de presa (Jared, Cuauhtémoc, Palencia, Almaguer, entre otros) antes que en candidatos para figurar. Porque hay que emigrar cuando se es un "prospecto prometedor" y no cuando ya se es "una figura local consolidada" (y cara).
Hoy se asoman otros 2, ojalá que Carlos Vela y Giovanni Dos Santos se formen y consoliden porque ya están en el lugar privilegiado, ese camino que Hugo mostró hace 25 años y que hasta hoy, sólo Rafa ha repetido. Porque unos han querido pero no han podido, y otros que han podido nunca demostraron quererlo.
Felicidades Rafa, por seguir siendo punto y aparte.