Mes de la Independencia

Creo que será igual de especial que su debut como jugador, aunque con mayor conciencia del reto que enfrenta. Veintisiete años después de jugar, vivir, aprender, polemizar y dirigir en México,...

Creo que será igual de especial que su debut como jugador, aunque con mayor conciencia del reto que enfrenta. Veintisiete años después de jugar, vivir, aprender, polemizar y dirigir en México, Ricardo Antonio La Volpe se prepara para su presentación como estratega en la liga de su natal Argentina.

Un debut soñado, que a la vez puede provocar agruras (por el reto que representa dirigir al más popular y multicampeón, que además vive un inmejorable momento). Al Boca Juniors lo han querido dirigir decenas de técnicos con cartel, y probablemente (por la enorme pasión que representa) uno que otro habrá preferido darle la vuelta. Un equipo que divide y emociona, pero que por sobre todas las cosas acepta sólo un resultado: la victoria.

La Volpe se presenta ante el más complicado reto de su carrera dentro del futbol (como jugador y como técnico) porque si bien se destaca su inclusión como tercer arquero Campeón del Mundo en el 78, nunca jugó. Y como entrenador, sólo se podría comparar con sus fugaces etapas en el Guadalajara y en el América, o el conocido proceso con la Selección Mexicana de Futbol del cual -y aunque se pueda decir lo contrario- recibió siempre tranquilidad y respeto para desarrollar su trabajo. Aún así, lo de Boca es muy diferente.

El cuadro Xeneize está armado y aceitado. El ex técnico del Tri, ha declarado tener clara su postura: respetar las piezas y el estilo de juego con el que hasta hoy han triunfado. ¡insólito! pero entendible. Con Alfio Basile, el Boca, ha conseguido todo adentro y afuera. Marcha primero, invicto y suma 12 victorias al hilo (contando las 5 fechas de este campeonato) y con el goleador del apertura argentino (Palermo).

Aún así, la postura del ex arquero pampero no deja de ser inédita: detenerse, asimilar e intentar actuar con cautela. Y es que si algo ha caracterizado a La Volpe, ha sido meter mano a sus equipos. Inventar y reinventar (de lo cual tiene todo el derecho). El proceso a largo plazo, ha sido la firma de la casa: con el Atlante vivió dos etapas; en el Atlas estuvo ocho torneos; al Toluca lo dejó pronto para encabezar al equipo de todos los mexicanos casi cuatro años. La pregunta ahora será saber ¿qué hará La Volpe? ó ¿qué harán con La Volpe? ¿para un amante de la táctica, cuál será exactamente la estrategia a seguir? ¿veremos a un nuevo Ricardo? ¿cambiará su estilo? ¿su modo?

Este equipo está en su punto más alto, juega casi por nota a pesar de la salida de hombres clave en otros años (situación normal en la búsqueda de exportación y recursos) como Abbondanzieri, Schiavi e Insúa.  Es lógico que en México se le conoce a La Volpe mucho mejor que en Argentina, por lo que escuchar decir a este estratega que dejará las cosas como están para intentar seguir la inercia ganadora, no es algo común.

El próximo domingo 17 de septiembre será el debut de La Volpe, en casa (la imponente Bombonera) frente al último lugar porcentual de la Argentina, el Godoy Cruz. La tarea será hacer jugar igual de bien a  los jóvenes diamantes Gago, Silvestre y Cardozo, estelares de tan solo 20 años de edad, acompañados por los experimentados Vargas, Rodríguez, Díaz, Batagglia, Palermo y Palacio, respaldados por los veteranos Delgado y Barros Schellotto, además del nuevo descubrimiento en el arco, el internacional paraguayo Aldo Bobadilla.

Un plantel envidiable para cualquier entrenador, mismo que bajo estas circunstancias de presión y peso específico de la camiseta, resulta una arma de doble filo para la nueva cabeza táctica. Un plantel con el que Ricardo La Volpe intentará iniciar una nueva etapa, presentar la otra cara, y porqué no (en el mes patrio en su país adoptivo) intentar el momento de independencia, sus primeros pasos fuera del futbol mexicano.

-Consulta aquí las posiciones y calendario de la liga argentina

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