¿Crisis en el América?

Hace una semana, las Águilas parecían volar tranquilas como líderes de Grupo en la Copa Libertadores, empatadas en el subliderato general del Clausura mexicano y aportando a tres titulares en el...

Hace una semana, las Águilas parecían volar tranquilas como líderes de Grupo en la Copa Libertadores, empatadas en el subliderato general del Clausura mexicano y aportando a tres titulares en el triunfo Tricolor ante Venezuela.

Hoy, el panorama es totalmente distinto: Las dolorosas derrotas en tan sólo 4 días, han hecho oír voces inquisidoras alertando al "fracaso de la semana" que agudiza la "crisis de Coapa". Y el Presidente emplumado ha tenido incluso que salir al paso para apoyar a su Cuerpo Técnico.

Desde luego que caer goleado ante un club paraguayo en el mismo Estadio Azteca, debe llamar la atención. Aunque de la derrota por la mínima diferencia en Pachuca, se tendrían que sacar otras conclusiones frente al último Campeón continental. Quizá los de la banca no estén todavía a la altura de los titulares y está claro que las contrataciones "bomba" de Bilos y Carignano fueron una completa vacilada, pero aún así, el análisis no debiera ser tan simplista.

Mi afán no es defender al América ni su estilo de juego. Simplemente quisiera destacar que la irregularidad generalizada tiene otros matices.

Ya no es suficiente con trabajar, juntar a las piezas ideales y formar un conjunto para lograr el futbol asociación. La inhumana actividad que hoy en día se vive en las canchas del mundo, nos debería alerta aún más que la racha de una mala semana.

Apenas se completaron los dos primeros meses de este 2007 y clubes como el América, el Toluca, el Necaxa, el Pachuca y el Guadalajara, ya suman hasta 16 partidos, viajes, concentraciones, entrenamientos y estrés. Si los sumamos a los dos partidos de la Selección Nacional y a los dos que vienen, encontramos que hay jugadores que rayan los veinte partidos en estos primeros 60 días.

Las Chivas (los que mejor juegan hoy) perdieron hace un par de semanas ante el débil W Connection, y los Diablos Rojos cayeron en su casa ante el Bolívar.

Este año, además de los dos torneos locales en México (Clausura y Apertura) y sus respectivas liguillas, la Copa Libertadores (con su Prelibertadores ya terminada), la Copa de Campeones de la CONCACAF y el Mundial de Clubes, los jugadores aztecas intentarán apoderarse de un lugar dentro de la nueva Selección Nacional para triunfar en las Copas Oro y América, además de los partidos de preparación.

Si a todo esto, le sumamos los "nuevos torneos promesa", como la SúperLiga (entre la MLS y la FEMEXFUT) en donde de nueva cuenta equipos como América, Guadalajara, Pachuca y Morelia, se someterán a la fuerte competencia veraniega (de nula tradición y rivalidad pero con jugosa recompensa económica), la cifra verdaderamente espanta a cualquiera.

Hoy, cuando organizar torneos al mayoreo parece el hobby de los de pantalón largo (buscando sumar a nivel de Selecciones la Copa Panamericana entre la CONMEBOL y la CONCACAF) yo me preguntaría, ¿cual de todos estos es el bueno?

No cabe duda que desde el ingreso de nuestros representativos a las competencias sudamericanas en la década de los años noventa (Copas América, Libertadores y Sudamericana) nuestro balompié ha tomado mayor relevancia, pero ¿que hay de todos los demás?

¿Es hoy igual de importante ser Campeón del Clausura que del Apertura? ¿Nos enorgullecemos alcanzando Semifinales en la Libertadores o ya vemos como una obligación mejorar lo hecho por las Chivas, Águilas y Cementeros? ¿Le damos el lugar que merece al Pachuca Campeón de la Sudamericana o la prisa con la que se juega, minimiza toda esa alta competencia? ¿Es el Necaxa más por su tercer lugar en el Mundial de Clubes del 2000 ó el América es menos por el la goleada sufrida ante el Barcelona en Japón? ¿Sabemos cuales son las prioridades a nivel de clubes y de Selección Nacional? ¿Se puede con el paquete?

Desde luego que los equipos y selecciones deben ponerse objetivos claros y trascender, pero los llamados "clubes grandes" se obsesionan cada vez más por alcanzar resultados cuando afrontan dos, tres ó más torneos a la vez.

Esta tarde (martes) el Barcelona, se jugará la vida en la Liga de Campeones de Europa en la casa del Liverpool. El cuadro culé no anda bien. Sus estrellas están opacas, aunque la calidad sea la misma de 12 meses atrás. A Ronaldinho lo tachan de gordo. A Rafa Márquez no lo reconocen. A Valdés le echan en cara por no tener nivel de arquero importante. Y Puyol tampoco hace sonreír a muchos. Este equipo Bicampeón en la Liga de las Estrellas (dos años consecutivos de 38 jornadas) y actual monarca de Europa (cosa fácil), es el mismo al que nadie dudaba en destacar como mejor conjunto del mundo hace tan sólo un trío de meses, pero que hoy la está pasando muy mal.

¿En qué más podrían afectar hoy estas crisis de los diez días? ¿Podrían motivarlos o hacerlos reventar?

Es probable que existan muchas más razones de los malos momentos, pero a mí me parece que en muchos de los casos se trata de un fuerte cansancio físico y sobre todo mental. Un fastidio generalizado por saltar a la cancha. Una fijación por salir sin criticas antes que buscar los aplausos y la diversión. Justo lo que no podemos permitir en nuestro querido futbol.

Yo creo que en las crisis de hoy, los que se desempeñan sobre el terreno de juego están perdiendo el verdadero protagonismo. Otros son los que debieran priorizar, porque los jugadores cada vez resultan menos responsables, en un futbol cada vez menos  humano, menos posible.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas