¿Y el Súper

Honor a quien honor merece. Sin duda el arquero mexicano que mejor momento vive en la actualidad es Guillermo Ochoa.

Honor a quien honor merece. Sin duda el arquero mexicano que mejor momento vive en la actualidad es Guillermo Ochoa.

Un arquero que hace suspirar a la numerosa afición americanista y quien ya arranca elogios de los más grandes (incluido Héctor Miguel Zelada, quien ve en él a su heredero como ídolo en el arco americanista).

Ochoa se ha ido haciendo grande (aunque ronda los 22 años) poco a poco y luce en los duelos decisivos (como el Clásico del domingo ante las Chivas).

Reflejos, serenidad, buena técnica y carisma, Memo ha heredado de su maestro Néstor Rafael Verderi (quien brillara en el arco americanista y fuera Campeón en 1975, e incluso le heredó poses y formas).

Parece estarse consolidando una gran figura en el arco para los mexicanos, pero no debemos de olvidarnos de otro que cumple ya diez años en el máximo nivel.

Oscar Pérez ha sido convocado nuevamente al Tricolor. Hugo Sánchez le hace justicia al "Conejo" de sangre azul.

Pérez ha sufrido y celebrado con La Máquina. El equipo de sus amores (Cruz Azul), ve en él, a su segundo más grande arquero en toda la historia.

Y es que el primero, difícilmente alguien lo superará. El "Conejo" cubre el lugar que en el 80 dejara vacante Miguel Marín. Como el "Supermán", ninguno.

Los 5 títulos conseguidos por el Cruz Azul entre el 71 y el 80, se deben en parte a este arquero cordobés que dejó paralizado al medio futbolístico mexicano. Marín trascendía y emocionaba al atajar.

Pero el "Conejo" es de otro estilo. Unos dirían perfil bajo, aunque debajo de los 3 palos se hace grande y soberbio (por su seguridad y personalidad).

Oscar, no es alto, pero el sobrenombre habla por sí sólo (en España, cuando le atajó los dos penales a Luis Figo en el torneo Teresa Herrera, titulaban "el arquero que más brinca en el mundo").

El "Conejo" debutó con el Cruz Azul en el 93, aunque la tarea parecía imposible para el joven prospecto (Siboldi fue relevado por Scoponi y los dos estelares sudamericanos de enorme nivel y jerarquía, no asustaron al entonces debutante).

Luis Fernando Tena lo hizo titular y él se convirtió en indiscutible. También como Marín, Pérez fue factor del titulo del 97 y figura del Subcampeonato en la Libertadores del 2001.

Oscar Pérez aparece como un caso único, atípico, ya que nunca ha vestido otra camiseta (sólo Cruz Azul y la Selección Nacional), y en momentos en los que todos voltean a ver a Ochoa (muy merecido) nos hace recordar que él sigue siendo el Súper "Conejo".

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