El ';Pocho'; del ocho

Porta el número sagrado en la historia del América (el de Reinoso). Sin jugar la misma posición, intenta cubrir el protagonismo vacante tras la salida del último gran ídolo águila (Cuauhtémoc).

Porta el número sagrado en la historia del América (el de Reinoso). Sin jugar la misma posición, intenta cubrir el protagonismo vacante tras la salida del último gran ídolo águila (Cuauhtémoc).

Lleva a cuestas la responsabilidad de armar el juego ofensivo del equipo más criticado (amado y odiado). Ha sido convocado para defender nuevamente a la Selección Argentina –algo poco común cuando juegan en México- y lo festeja convirtiéndose en la figura de la jornada en el Apertura azteca.

Federico Insúa llegó a México con un cartel importante aunque con un discurso diferente al de otros "renombrados estelares argentinos". A diferencia de lo displicentes Sergio Berti, Christian Traverso, o Daniel Bilos, el "Pocho" ha expresado su emoción por fichar para el América (destacando la grandeza de este equipo y su agradecimiento personal debido al esfuerzo económico desembolsado por él).

Elogiando en cualquier oportunidad a sus compañeros y a la sede local de su nuevo club (la emoción por el Estadio Azteca lo mantiene bajo asombro) este refuerzo se instala como potencial figura americanista.

Insúa no es un jugador fácil de encontrar. El clásico "diez" en peligro de extinción, poseedor de clase, regate y visión, parece lograr una combinación inusual entre los jugadores de estas características: la entera actitud, exaltada con el hambre de triunfo.

Hoy el numero 10 está retirado temporalmente en el equipo de Coapa, en honor a Cuauhtémoc Blanco. Por ello, el "Pocho", debe llevar en sus dorsales el mítico 8, que durante toda la década de los años setenta luciera el estandarte azulcrema, Carlos Reinoso.

Las características que posee Insúa, me hacen recordar a hombres que hicieron época en su posición: Hugo Enrique Kiese, Eduardo Bacas y Antonio Carlos Santos. Siendo un jugador más ligero, menudo, Federico es dueño de una envidiable precisión, que luce por momentos en certeros y desquiciantes latigazos.

Aunque hoy este refuerzo de tan sólo 180 minutos en nuestra liga comienza apenas a tantear terreno, es un hecho que el panorama se le presenta de ensueño.

El "Pocho" fue convocado por el "Coco" y vestirá de nuevo la casaca albiceleste. El duelo de fecha FIFA del próximo miércoles 22 de visita en Noruega, le abre la puerta al ahora mediocampista águila para aferrarse como el armador pampero. Riquelme no fue llamado, por lo que la tarea de comandar a la Selección Argentina resulta el objetivo para este nuevo emplumado (recordando que Insúa, cubrió cabalmente el hueco que Riquelme dejó en el Boca Juniors hace un par de años).

Presumir a un seleccionado nacional argentino, no se da todos los días en nuestra liga (hace 3 años, los entonces cruzazulinos "Chelito", "Cata" y "Lucho" fueron la excepción). Por eso, a mí me parece que las Águilas por fin aterrizaron en una contratación de altura.

Si las cosas salen bien, este hábil motor podría hacer huesos viejos en el club de Coapa (América) y pelear su sitio entre los elegidos en el nuevo proceso mundialista de la Argentina de Basile.

En este momento resulta muy temprano para saberlo. Hoy paso a paso, el "Pocho" parece no desentonar al calzarse una casaca tan especial, la famosa camiseta numero "ocho", la que para los americanistas de cepa, significa en realidad el diez perfecto.

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