¿Ejemplar o reprobable?

Aunque la Selección Nacional del "Tío Sam" siga venciendo a nuestro Tricolor, nosotros seguimos haciéndonos los desentendidos. Aunque los clubes de la MLS sigan metiendo en problemas a nuestros...

Seguimos viendo al vecino país del norte como la oveja negra del futbol mundial.

Aunque la Selección Nacional del "Tío Sam" siga venciendo a nuestro Tricolor, nosotros seguimos haciéndonos los desentendidos. Aunque los clubes de la MLS sigan metiendo en problemas a nuestros equipos, en las contadas ocasiones que se enfrentan dentro del torneo de la CONCACAF y el "nuevo torneito inventado" para sacar billete llamado Superliga, en nuestro país casi nadie los respeta.

Yo no defiendo al futbol estadounidense, ni pretendo hablar en esta ocasión del nivel competitivo de nuestros vecinos del norte en el deporte más popular para los mexicanos, sólo quiero destacar un punto que los diferencia al resto del mundo.

Ya he expresado mi repudio a la forma en la que el "negocio" está agrediendo al "deporte". A la actividad exagerada del futbol moderno y que pocos jugadores soportan, aun así, existe una Liga que de forma inverosímil, continua sujetándose a un rígido calendario de tan solo 6 meses por año (y por el que quizá aun no sea tomada en serio a nivel internacional). La MLS detiene su actividad entre los meses de Noviembre a Marzo, saltando a la vista en el orbe futbolero.

Sobra explicar que la razón principal de esto, tiene que ver con el extremoso clima que se vive en muchas de las principales ciudades de la Unión Americana. Jugar futbol a la intemperie cuando el termómetro marca 25 grados centígrados bajo cero, no lo soportaría ni un oso polar. El crudo invierno, provoca que no haya deportes al aire libre en los peores meses de nieve y frío (ni siquiera en el colofón de la NFL, que obliga a organizar el Superbowl en tierra caliente).

Algunos podrán sumar como argumento, que el "soccer", no le gana al "negocio" del béisbol, básquetbol o futbol americano, aunque yo les recordaría que ni la monstruosa industria de estos 3 deportes, motivan a que estas ligas aumenten sus calendarios a más de lo pactado sólo por obtener más dinero (el béisbol se juega intensamente en los mismos 6 meses de la MLS, el básquetbol, en los 6 meses del otoño e invierno debido a que se practica bajo techo, y la temporada regular del futbol americano sigue siendo de 17 semanas).

Este año, nuestra Selección Nacional, volverá a arrancar la gama de partidos internacionales enfrentando al representativo estadounidense dentro de 4 semanas en Houston. Ellos, otra vez –tal como el año pasado cuando vencieron a los mexicanos en Phoenix- carecen de ritmo de competencia porque la MLS está de descanso, y esto le abre la oportunidad a su Director Técnico Bob Bradley para hacer un campamento de concentración mayor a los 30 días de trabajo (cuando enfrenten el 6 de Febrero a México, ya habrán jugado ante Suecia).

Por supuesto que la pausa de la Liga Mayor Estadounidense afecta también a jugadores extranjeros que necesitan estar apunto para ser tomados en cuenta con sus selecciones (en Inglaterra, Costa Rica, México por ejemplo), como David Beckham quien busca no perder ritmo acercándose al Arsenal y agradarle a Capello. Gonzalo Segares, acercándose al Saprissa para no perder la confianza de Hernán Medford. Y Cuauhtémoc Blanco quien intenta hacerle recordar a Hugo Sánchez, su interés por apoyar en lo posible al Tricolor.

Yo preguntaría entonces: ¿Los 3 meses de descanso de su Liga dejan fuera del mercado internacional a los estadounidenses? ¿Pierden seriedad los clubes de la MLS al detener su competencia de Noviembre a Marzo? ¿Es una rebelión autoritaria de los directivos norteamericanos ante las necesidades actuales creadas por el futbol? ¿O esto debería tomarse como ejemplo ante la vorágine de la actualidad en el balompié internacional?

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas