San Miguel y Topo Gigio

¿Y tú a qué jugador seguiste en el arranque del Clausura?

¿Y tú a qué jugador seguiste en el arranque del Clausura?

¿Nacho Carrasco y su golazo? ¿Memo Ochoa y su posible último torneo en México? ¿Alfredo Moreno y su corona de romperedes? ¿Vilar y su impactante presencia de líder? ¿Achucarro y su pinta de goleador rojinegro? ¿La Volpe y su regreso? ¿O Chava Reyes y su anecdótica nueva página en el mundo futbolero?

Porque les recuerdo que a partir del pasado fin de semana, ya no tendremos a los dos delanteros uruguayos y al directivo que tanto festejaron: Vicente Sánchez se fue como el delantero más vistoso de nuestro campeonato y Sebastián Abreu a buscar anotar en otro lado (sus 4 títulos de goleo lo avalan solo por debajo de Cardozo en los últimos 15 años). Además de Rafael Lebrija, -un garbanzo de a libra-, quien brilló como el dirigente puntilloso, divertido, franco y socio del éxito (ojalá que vuelva pronto).

A mí, debo confesarles, que me siguen llamando la atención dos personajes bajo los tres palos: Miguel Calero, hizo ver equivocados a los que pensaron en su retiro obligado (luego de la trombosis) a los 36 años de edad y 18 de carrera profesional. Mientras que Hernán Cristante, a sus 38, sigue aparentando 10 años menos de vida y 100 años más de experiencia.

Creo sin temor a equivocarme que a estos dos veteranos, difícilmente los olvidaremos cuando decidan colgar los botines y los guantes.

Porque si a la fecha nos seguimos poniendo de pie para hablar del "Súper man" Miguel Marín y emocionando con las charlas sobre Héctor Miguel Zelada, nadie podrá negar el reconocimiento merecido al estilo, al liderazgo y a los 8 títulos de liga de estos dos monstruos sudamericanos (4 por cabeza).

Y es que los arqueros podrán ser seguros, espectaculares o carismáticos, pero sino influyen en la obtención de títulos o en la formación de épocas, suelen no ser recordados.

Yo tengo bien presente el día en que Miguel Calero entrenó por primera vez con los Tuzos. Recuerdo que nos impactó su gigantesca presencia y su buen trato con la prensa. Llegó con el difícil reto de cubrir el lugar del único portero Campeón en la historia profesional del Pachuca (el argentino Nacho González), y como anécdota, debutó en Pachuca jugando justamente frente a Cristante y sus Diablos (en un juego abierto y con muchos goles).

De ese mediodía ventoso a la fecha, el gigante colombiano ha sido el líder de un equipo modelo (4 campenatos en México y una Copa Sudamericana así como un Súperliga).

Por su parte Hernán Cristante supo esperar su momento. Predestinado para ser un símbolo choricero, llegó hace 15 años al Infierno, aunque no para quedarse mucho tiempo (93-94). Regresó en 1998 y respondió a la confianza de Enrique Meza en la transformación de ese "Trabuco" llamado Toluca. Hoy, Hernán Cristante, posee lo que casi nadie (5 finales y 4 títulos de liga).

Ojalá que en este Clausura que arrancó, nazcan nuevas historias exitosas, nuevos romances en la cancha y se formen más figuras. Yo desde ahora y como aficionado, agradezco sincero a estos "dos extranjeros" por convertirse en cada juego, en auténticos guerreros de leyenda.

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