Los grandes no pierden

¿El equipo grande es el que gana más títulos o el que le importa a más gente?

¿El equipo grande es el que gana más títulos o el que le importa a más gente?

En mi comentario anterior, expresé porqué pienso que el América y el Guadalajara deben buscar –como principal objetivo- ganar una Copa Libertadores. Trascender en el torneo de clubes más importante del continente americano, por encima de otro festejo en el campeonato local.

Aún así, estoy conciente de que además de Águilas y Chivas, existen otros equipos importantes que por su historia y éxitos se instalan en la élite de nuestro balompié. Entiendo que el Cruz Azul desespera a sus muchos seguidores por no festejar a últimas fechas, aunque nadie le quita el honor de ser el club con mayor número de campeonatos conseguidos en relación a sus años de vida en la Primera División (8 campeonatos en menos de 5 décadas en el Máximo Circuito). Los Pumas, le siguen en esa corta pero exitosa vida (4 títulos en medio siglo). Y desde luego que en los últimos diez años, los Tuzos y los Diablos, han sido los mandamás con las 5 coronas sólo en los torneos cortos.

¿Pero que me dicen además de los clubes llenos de historia como el Necaxa y Atlante, o los de fuerte arrastre local como Atlas y Tigres?

Déjenme cambiar un poquito el contexto y platicarles que me encuentro en la ciudad de Mesa, en Arizona, lugar de entrenamiento de Pretemporada para uno de los equipos de mayor arraigo en el béisbol de las Grandes Ligas.

Ya sé que para los que somos futboleros, a veces no nos gusta escuchar de otros deportes (y en particular de los "gringos"), pero quiero compartirles mis reflexiones en esta asignación periodística que me encuentro cubriendo (y de la que estoy siempre seguro de seguir aprendiendo).

Los Cachorros de Chicago viven un ambiente muy especial en esta Pretemporada. En este 2008, se cumplen 100 años del último título festejado en una Serie Mundial.

Hace 100 años que los millones de aficionados de este equipo del norte de la Ciudad de los Vientos, ven frustradas sus aspiraciones temporada tras temporada, aunque fieles continuan con su incondicional apoyo.

El Wrigley Field (casa de los Cachorros), vive un constante fenómeno deportivo y social. Un escenario con 94 años de historia, que desde su inauguración continúa aumentando su aforo (de los 14 mil espectadores que entraban en 1914, para este 2008 aceptará poco más de 41 mil), para presentar impresionantes llenos en los 81 juegos de su equipos como local.

La ciudad de Mesa en Arizona (muy alejada de Chicago), se ve beneficada con alrededor de 20 millones de dólares como derrama económica por cada Pretemporada de los Chicago Cubs (en el llamado Spring Training), gracias a la multitudinaria afición que visita, disfruta y gasta su dinero en la Pretemporada (casi 200 mil aficionados llenan el Ho Ho Kam Park, en los juegos del mes de marzo).

Los Cachorros, solamente han ganado dos Series Mundiales (1907 y 1908) en 106 años de historia (entre 1876 y 1901 fueron llamados con otros nombres) aún así y lejos de perder protagonismo, la locura por los "Cubs" crece cada temporada y con mayor potencia.

Cómo no entender que este equipo también es grande, aún comparado con los más ganadores (Yankees, Dodgers, Bravos, Mets o Medias Rojas).

Guardando toda proporción (entendiendo que son diferentes culturas y deportes), sería tan absurdo negar la importancia de los Cachorros en el béisbol, como la trascendencia de los equipos tradicionales en nuestro futbol mexicano (Rojinegros, Tigres o Panzas Verdes -hoy en Primera "A"-).

Porque hay equipos que sin títulos siguen llenando estadios, y otros que sin importar sus logros, mantienen una triste indiferencia generalizada. Porque hay "chicos" que no ganan afición con las victorias y "grandes" que no pierden la pasión por las derrotas.

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