Escuchen a los jugadores

Insisto, para alcanzar objetivos importantes en el futbol, se debe empezar por la empatía en el deporte que por definición significa: asociación.

Insisto, para alcanzar objetivos importantes en el futbol, se debe empezar por la empatía en el deporte que por definición significa: asociación.

Agradezco los comentarios que recibí, sobre el tema que toqué el martes anterior. A favor y en contra, gustoso los respondí todos, porque me alegra interactuar sobre lo que más nos apasiona a todos.

Hoy que los federativos cambian las versiones de un día para otro, parece que el nombre de Sven Goran Eriksson se fortalece para tomar las riendas del Tricolor mexicano, aunque los integrantes de mayor prestigio en la Selección Mexicana sean los que pidan coherencia: Carlos Salcido advierte que el idioma y la idiosincracia están en contra de los dos nombres que han sonado a últimas fechas. Andrés Guardado pide respeto para el actual técnico interino y Carlos Vela reconoce su deseo por que Chucho Ramírez se quede de manera permanente dirigiendo al equipo de todos los mexicanos.

Yo respeto la trayectoria de Sven Goran Eriksson, aunque sigo pensando que no es necesariamente el que logrará la "diferencia" al frente de la Selección Mexicana, con un tiempo tan limitado.

Por supuesto que los entrenadores extranjeros de calidad son bien recibidos en México y pueden lograr cosas importantes (caso claro, Sergio Markarián al frente del Cruz Azul rumbo a la Final del Clausura, o en su momento los festejos de Daniel Passarella con el Monterrey o Américo Gallego con el Toluca).

Pero en una Selección Nacional se trabaja diferente a un club, casi siempre a contrareloj. Y entonces si tan seguros están de la capacidad del entrenador sueco, ¿por qué ofrecerle un contrato de tan sólo 2 años (como se supone que se ha ofrecido) y no a largo plazo para que "revolucione" lo necesario?

Reitero el ejemplo de nuestros rivales directos en la zona de la CONCACAF y por el que han crecido integralmente en la última década.

Estados Unidos tuvo a su revolucionario futbolero hace más de 15 años. Bora Milutinovic colaboró para que el representativo de las "Barras y las Estrellas" diera un paso al frente (algo parecido a lo que logró con el Tricolor Azteca en el México 86, o la de Costa Rica que impactó agradablemente en Italia 90), pero de ahí para adelante, ellos han respetado una filosofía, un criterio: Obtener talento propio (de jugadores estadounidenses) y con cabezas locales desde el banquillo.

Después de Steve Sampson y Bruce Arena, a los federativos estadounidenses también les pasó por la mente contratar a un hombre de roce internacional, aunque la negativa de este personaje abrió la puerta al que para muchos se perfila como el más completo Director Técnico estadounidense de todos los tiempos.

Tras la negativa del alemán Jürgen Klinsmann, Bob Bradley llegó a la Dirección Técnica interina de los norteamericanos, después de una sólida carrera con galardones locales antes que la fama europea que a muchos pudiera impresionar: festejó con el Chicago Fire, DC United y Metrostars, además de un buen trabajo iniciado con las Chivas USA.

Bradley empezó a trabajar en la cancha y de inmediato hizo ver a sus dirigentes que él era el bueno.

Hoy, después de un año y medio al frente de su Selección, ostenta la nada despreciable foja de Campeón de la Copa Oro y un trabajo serio en partidos amistosos, ganando verdaderamente un prestigio internacional (mañana miércoles se enfrentan a Inglaterra, el 4 de junio a España y 4 días después a Argentina, como preparación responsable antes de jugarse el primer round eliminatorio ante Barbados).

Algunos criticaron que Bradley llevara a una Selección local e inexperta a la Copa América de Venezuela 2007, porque ahí quería dar fogueo a algunos inexpertos que a la postre conseguirían el boleto olímpico (Sacha Kliestan o Eddie Gaven por ejemplo).

Este hombre le tiene fe a los jóvenes y los jugadores en su totalidad lo reconocen, porque siempre ha trabajado exitosamente con ellos (cuando dirigía al Chicago Fire, convirtió en profesionales a los entonces estudiantiles Carlos Bocanegra -hoy referente del Fulham inglés- y DaMarcus Beasley -quien después de jugar en Holanda e Inglaterra, ahora forma parte del Rangers de Escocia).

La relación y respeto que Bradley goza en su equipo nacional, es poducto de años de un conocimiento desde las entrañas. La buena comunicación de ese equipo, refleja que el prestigio se gana trabajando sobre la marcha.

Por eso yo pregunto en relación a este manoseado tema de la Selección Mexicana de Futbol: ¿No deberían los federativos hacerle caso a los estelares del Tricolor hoy cuando claman por la permanencia de Chucho Ramírez al frente del equipo nacional?

En este terreno de las "corazonadas" (porque suponer que un hombre que desconoce en lo absoluto a nuestro futbol logre el éxito nunca antes visto, no deja de ser sólo una corazonada), ¿quién tendrá mejor olfato para elegir al "bueno"?: ¿Compeán, De María y Cantú? ¿O Salcido, Guardado, y Vela?

P.D.: Para reflexionar: Trascendió que Sven Goran Eriksson reconoció en Nery Castillo al jugador mexicano que mejor conoce (porque lo dirigió los últimos 6 meses en el Manchester City), y ni así lo impactó mayormente para hacerlo titular indiscutible en su equipo, aún después de recuperado de la lesión en el hombro (Nery sólo jugó 7 partidos con el conjunto inglés entre la Copa Inglesa y la Liga Premier).

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