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Con calma, que va de prisaMartes 10 de Junio del 2008
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Seguramente lo que más se le antoja es ver todo lo que ocurre sobre las canchas de Austria y Suiza. Es la fuerza de la costumbre –su escenario natural- pero hoy, Europa no está en su mira.
Lo único que puede hacer Sven-Göran Eriksson –por ahora- es observar a mexicanos, y lo ha comenzado a hacer. La estrepitosa derrota ante Argentina y la goleada sobre Perú han sido los dos parámetros de inicio para "empaparse" de la Selección Azteca, como su nuevo proyecto laboral.
El Director Técnico sueco, absorbe como una esponja, lo permeable de su nuevo universo de jugadores, y ha incluido (obvio) a los que en estos momentos se encuentran en actividad.
A partir de que tome el mando (esperando que ninguna mala pasada ante Belice sorprenda el nuevo proceso del equipo de todos los mexicanos), el estratega europeo tendrá que contar con un plan definido de trabajo para aplicarlo casi a contrareloj. Por ahora, no puede ver otra cosa..
Ni Márquez, ni Giovanni, ni Pavel pudieron estar con la Selección. El Guille, Nery, Omar y el Maza, no fueron llamados. De Nigris aún está muy lejos (tierras turcas) y a Cuauhtémoc, ya lo visitó.
Seguramente asesorado por los federativos, el nuevo seleccionador azteca, tomó la decisión de pararse por primera vez en el modesto pero funcional Toyota Park cercano a Chicago. Y es aqui de donde yo quiero arrancar.
A pesar de que el tiempo apremia, Eriksson no puede empezar corriendo y la serenidad que le dan esos 30 años de experiencia desde la banca, lo deben sacar a flote desde el inicio.
Desde luego que los jugadores tienen que entender eso. Todos estan a prueba. Sus condiciones fisicas, técnicas y futbolisticas, darán la primera impresión (como cuando debutaron). Hoy deberan explotar al máximo sus cualidades para ser tomados en cuenta.
No crean que porque yo antes me opuse a su contratación, ahora buscaré cualquier resquicio para criticar a Eriksson (insisto que mi labor como reportero, no es ni echar porras ni tampoco jitomatazos), y al contrario, destaco como bueno el inicio en sus primeros dias a un costado del Tricolor.
Me ha gustado la forma en la que sobrio, amable y tajante (al no querer hablar cuando no tiene aún nada que decir), se ha conducido este personaje. Porque, es un hecho que hay prisa para conocer mejor a nuestro futbol, pero la velocidad que se require, la deberá generar solo él en su mente, para pensar más rápido y plantear un trabajo sólido y coherente al frente del equipo que a todos los mexicanos, como aficionados, nos significa el más importante.
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