¿Por qué hace falta Cuauhtémoc?

Tiene 35 años de edad, aunque en muchos aspectos pareciera tener 10 menos. Se mantiene genial y continúa brillando como líder natural.

Tiene 35 años de edad, aunque en muchos aspectos pareciera tener 10 menos. Se mantiene genial y continúa brillando como líder natural.

La Volpe lo congeló y Hugo Sánchez lo desaprovechó, pero este veterano futbolista continúa siendo el más singular del balompié mexicano. Su capacidad para generar juego ofensivo, su inventiva y rapidez en la ejecución, lo coloca todavía como "único" en nuestra baraja nacional.

Cuauhtémoc Blanco ya fue observado por Sven-Göran Eriksson el pasado 7 de junio y al parecer, al experimentado entrenador europeo también le impactó la virtud más evidente de este popular futbolista mexicano: el desequilibrio que provoca en una cancha, desquicia a los de adentro y deleita a los de afuera (y eso no lo borra ni siquiera el paso del tiempo).

Blanco se ve contento, juega gustoso y motivado. Disfruta de la decisión inteligente que tomó hace 12 meses, cuando emigró a la novel liga estadounidense en la que todavía juega solo una vez a la semana y la que le ha servido para rejuvenecer (cuando en otros escenarios "piden esquina" sin descanso, él con su experiencia y trajín exprime ansioso cada instante de los 30 partidos que en esta liga se disputan por año y que hacen recordar las "sanas usanzas" del balompié mexicano de hace 3 ó 4 décadas). De verdad que este veterano futbolista aún parece exento al hastío.

Desde su llegada al Chicago Fire, se convirtió en el motor del equipo que después pudo pelear por el titulo de Conferencia. Y hoy, se ha consolidando como la máxima figura futbolística de este campeonato (por encima de estelares como David Beckham, Juan Pablo Ángel, Guillermo Barros Schelotto o Marcelo Gallardo).

Cuauhtémoc ha jugado todos los minutos de esta temporada comandando al equipo de la Ciudad de los Vientos. Sin parar, ha participado en los 11 partidos completos, en los que ha corrido de inicio a fin. Se engancha por el centro, por la izquierda y derecha. Dispara de lejos, de cerca.  Cobra todos los balones detenidos. Anota y sirve, pero no se engolosina ni desespera. Ejecuta los chispazos que en México se le conocían e inventa algunos nuevos.

Se gana la capitanía y respeto de sus compañeros, además del reconocimiento de los rivales, aficionados y periodistas, en un medio que antes no conocía. Hoy además de los mexicanos, a Cuauhtémoc lo siguen a los estadios, colombianos, costarricenses, ecuatorianos, hondureños, polacos y estadounidenses (hasta las estrellas de otros deportes americanos se han empezado a involucrar en el "soccer" para comprobar lo que éste nuevo personaje puede hacer).

Fue el único de los "peces grandes" de nuestro balompié que nunca se negó a la llegada del estratega sueco al equipo Tricolor, porque su filosofía es la de no adelantar vísperas, sino mejor trabajar para después enjuiciar con resultados. Al preguntarle si se siente apto para jugar el próximo Mundial a los 37 años de edad, él mismo prefiere no opinar y mejor seguir trabajando.

Cuauhtémoc está corregido y aumentado. Mantiene intacta su calidad futbolística y una envidiable forma fisica, aunque ahora sumado a una visible madurez. Por eso, yo creo que debe ser llamado y volver a la Selección Mexicana, o de lo contrario, sus cualidades seguirían vacantes, y el espíritu ganador que lo caracteriza se añorará en lugar de servir como revulsivo en la fuerte competencia para elegir a los mejores 11 que puedan buscar la gloria con gallardía.

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