Los tintes de un campeonato

A un buen amigo brasileño, le pregunté: ¿Quién después de Pelé? (como segundo mejor futbolista "canarinho" de la historia). Su respuesta fue: "Si hablamos de carisma tendría que ser Garrincha, era...

A un buen amigo brasileño, le pregunté: ¿Quién después de Pelé? (como segundo mejor futbolista "canarinho" de la historia). Su respuesta fue: "Si hablamos de carisma tendría que ser Garrincha, era un ídolo. Si hablamos de calidad, podría ser Zico, pero no ganó nada con la Selección. Entonces por el análisis en conjunto (calidad, carisma y logros) me inclino por Rivelino".Desde luego que los tres fueron jugadores de época: Manoel Francisco dos Santos "Garrincha" dos veces Campeón del Mundo en el 58 y 62. Roberto Rivelino, pieza clave del más recordado equipo brasileño en el México 70. Y Arthur Antunes Coimbra "Zico", uno de los más virtuosos mediocampistas de todos los tiempos, pero a quien la sequía de títulos parece descartarlo en la competencia histórica bajo la mirada de sus aficionados.La obtención o pérdida de un campeonato puede ser así de cruel y decisiva, a la hora de valorar en el escalafón de la memoria.En otro escenario, aunque bajo la misma premisa con relación a los galardones, hace unos días tuve la oportunidad de ser el primer reportero de una televisora de habla hispana (Telemundo) en entrevistar al hombre más exitoso del deporte en Chicago.Un personaje poco involucrado con los medios de comunicación. Que se aleja de los reflectores, de las cámaras y que prefiere trabajar al frente de sus múltiples negocios, antes de hablar ante los micrófonos. Su nombre no es muy conocido. Su fama no se acerca a la de los personajes a los que les dio trabajo y con los que festejó (Michael Jordan, Scottie Pippen, Dennis Rodman, entre muchos otros).Jerry Reinsdorf, es desde hace casi tres décadas el propietario de los Bulls y de los White Sox, en el deporte estadounidense. En una ciudad de añeja y desenfrenada pasión deportiva, él ha sido el único dueño ganador. Seis títulos con los Toros, construyendo toda una época dentro del básquetbol de la NBA, y Campeón de una Serie Mundial hace tres años (2005) con los Medias Blancas.Un "enfermo" del béisbol e infalible hombre de negocios, convirtió a un equipo de baloncesto en leyenda de la NBA.Debido a su naturaleza de empresario, quizá se ha ganado una que otra enemistad. Eso si, las decisiones más trascendentales las tomó basadas en su instinto como aficionado: Él convirtió en entrenador al multigalardonado Phil Jackson, y le dio la primera oportunidad como manager a Ozzie Guillen (único latinoamericano en ganar una Serie Mundial como entrenador), además de haber dado el visto bueno para la contratación en el Draft de 1984 de un jovencito basquetbolista llamado Michael Jordan.Jerry Reinsdorf, no duda en destacar el gran impacto de los Toros de Jordan, Pippen, Rodman, y compañía, aunque por nada del mundo cambiaría su anillo de Campeón en una Serie Mundial (ni siquiera por esos seis titulos de la NBA).Un ganador nato, que a pesar de tantos logros, seguiría insatisfecho en caso de no haber podido festejar ese título beisbolero que tanto anheló.Quizá, Jerry Reinsdorf, sentiría esa espina clavada que probablemente siga doliendo a uno de los más grandes mediocampistas del futbol mundial, apodado "Pelé Blanco" que hubiera dado lo que fuera por coronarse con la Selección Brasileña, como heredero del más reconocido futbolista profesional.Opina de esta columna Aquí

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