Como Cuau no hay dos

Por sus caracteristicas desequilibrantes, peso específico y personalidad, no existe otro jugador mexicano que se le parezca.

Por sus caracteristicas desequilibrantes, peso específico y personalidad, no existe otro jugador mexicano que se le parezca.

Lo dijo La Volpe hace unos dias, aunque sonó más a burla después de haberlo congelado casi 4 años. Lo dicen sus estadisticas, sus memorias y la voz de los aficionados que disfrtutaron con él en la cancha durante toda una década.

Cuauhtémoc Blanco dejó un hueco imposible de resanar. Y no exagero, porque aunque es cierto que desde hace mucho no era titular en la Selección Mexicana (gracias a Lavolpe y seguido por Hugo Sánchez y Chucho Ramirez), aún así, el desempeño y  posición en las  que brilló con la Selección, dificilmente encontrarán sustituto.

Tras el retiro de Benjamín Galindo, muchos pensaban (o pensabamos) que Juan Pablo Rodríguez sería el heredero (nada más equivocado). Por eso Cuauhtémoc, se adueñó de esa batuta, quizá sin ser la tarea que desempeñaba con anterioridad. Blanco en el Tri, bailó al son que le tocaron e impuso el ritmo que el quería.

Creo convencido en que este delantero de época, personificó a la perfección a los 3 ídolos que admiró desde niño y a quienes siempre destacó como su influencia: a Nilton "Batata", lo emuló como extremo abierto y gambetero. A Daniel Brailowsky, le aprendió los desplantes desequilibrantes como un "loco" sobre el terreno de juego (uno de los jugadores más espectaculares que yo he visto).Y junto a Antonio Carlos Santos, poseían un similar manejo de los tiempos, una clase desbordante que sólo tienen los verdaderos armadores ofensivos. Cuauhtémoc, resultó una mezcla genial de todos ellos.

Hay jugadores a los que les pesa la camiseta nacional, otros que deslucen cuando cambian de equipo, y otros que terminan por nunca cuajar al fichar para  un club grande. A Cuauhtémoc Blanco, nunca nada de esto le impidió enamorar a la tribuna.

Desde que fue utilizado por Leo Beenhakker en su primera etapa con el América, sorprendió desde muy joven aún entre las figuras como Biyik, Kalusha, Luis García y Del Olmo. Volvió loco a Lapuente al hacer dupla con Luis Hernandez, cuando fue traspasado al Necaxa.

Cuando por fin pudo jugar algunos minutos en España, después de pasar el primer año recuperandose de la la artera lesión del trinitario Elcock y tras la falta de confianza del técnico Pepe Moré en su segunda temporada con el Valladolid, anotó un par de goles que demostraron su indiscutible y mal utilizada calidad en el balompié ibérico (uno de ellos al Real Madrid).

Dejó histérico al Puerto cuando llegó "desterrado" del Nido y festejó con los "Tiburones" el liderato del 2004. Y al llegar al Chicago Fire (sin haber visto nunca un partido completo de la MLS) debutó con un golazo frente al Céltic de Escocia apenas 48 horas después de haberse instalado en la Ciudad de los Vientos.

Igual adoptó el papel de lider en sus equipos que en la Selección Nacional. Por eso, aunque parezca una frase trillada: Cuauhtémoc, sí es diferente y no parece haber alguién que como él conduzca de la misma manera al tricolor mexicano. Ni el "Bofo", ni Giovani, ni Guardado. Cuauhtémoc, al momento, sigue sin tener sustituto.

Un titular indiscutible si es que elegimos una alineación ideal de todos los tiempos en la Selección Mexicana de Futbol. Un jugador de época que ahora haciendo gala de sinceridad y autocrítica, perfiere hacerse a un lado para que otros ocupen su lugar. Para irse cuando lo piden a gritos emocionados y no cuando lo "chillan" decepcionados . ¿Cuántos en sus zapatos harían lo mismo? ¿Cuántos podrían despedirse por su propia voluntad? ¿Cuántos se aferran sin ya poder estar? Opina de esta columna aquí.

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