Aguafiestas para americanistas

Son a los que nadie espera. Los que echan abajo cualquier festejo planeado. Los que caen mal y faltan al respeto en la celebración esperada.

Son a los que nadie espera. Los que echan abajo cualquier festejo planeado. Los que caen mal y faltan al respeto en la celebración esperada.

El América cumplirá este domingo 92 años de vida. En la cancha del Estadio Azteca, intentará celebrar un aniversario más, en pleno Día de la Raza, aunque sólo de recordar los últimos cumpleaños, las agruras y el pulso se aceleran.

En lugar de sonreir, las Águilas han terminado frustradas en sus últimos 7 cumpleaños.

Ahora, recibirán al alicaído Puebla de Mario Carrillo. Un equipo que sufre para no descender y que bien podría aprovechar esta visita al máximo escenario de nuestro balompié para tomar impulso y recuperar en algo la confianza.

No sería nuevo que los de Coapa se quedaran con las manos vacías ante los más apurados del torneo. Curiosamente los últimos dos equipos descendidos, sacaron buenos resultados ante las Águilas en sus más recientes aniversarios: El Veracruz logró el empate hace un año en el Azteca, mientras que los Gallos Blancos vencieron a los americanistas en el 2006 (cuando festejaban sus 90 primaveras).

Y no sólo en las pasadas dos fiestecitas las Águilas se han quedado resoplando tristes sus espantasuegras: En el 2005 cayeron de visita ante los Jaguares, en el 2004 fueron goleados por los Pumas, en el 2003 perdieron en la casa de los Tuzos, en el 2002 de visita ante el Atlas, y en el 2001 también sucumbieron al recibir al débil Celaya.

Total que eso de los festejos cumpleañeros, a los americanistas hace mucho que no se les da.

Es evidente que ahora, hay poco por festejar. A pesar de salir con vida de dos clásicos consecutivos (ganándole bien al Cruz Azul y empatando ante los Pumas), este equipo del “Pelado” debe hacer olvidar con hechos la peor verguenza que resultó terminar por primera ocasión en el último lugar del torneo anterior y recordar el compromiso ineludible con su historia, sus colores y su afición.

Esas fechas importantes en la vida de un Club que debieran servir más como un impulso para recobrar la confianza y el buen ambiente.

Quizá recordando que este año se cumplen 3 décadas del resultado internacional de mayor eco (la espectacular victoria sobre el Boca Juniors en la final de la Copa Interamericana con el golazo de Carlos Reinoso al “Loco” Gatti), podría servir también de motivación.

Y es que eso de las fechas mágicas, a veces resulta contraproducente. Rapido les cuento que esta última semana, vivi de cerca la traumática desilusión beisbolera en Chicago: Los Cachorros queriendo romper con esos 100 años sin titulo en una Serie Mundial y barridos en las primeras de cambio por los Dodgers.

Obvio que nada tienen que ver el fut con el beis, aunque a veces esas presiones mentales terminan por aplastar cualquier multitudinario deseo de triunfo.

Sería quizá tiempo de que el América aprendiera otra vez a salir bien librado de los compromisos que como equipo grande debe resolver. Inmediatamente después de dos clásicos consecutivos, encaminarse y salir a comerse en cada minuto el balón. Responder a los miles de aficionados que seguramente se daran cita en el Azteca y que se quieren acostumbrar de nuevo a ver ganar a su equipo, aunque el estilo y la mística de hoy no sea como los de antes. Opina de esta columna aquí.

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