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El Día DMartes 18 de Noviembre del 2008
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Sólo faltan veinticuatro horas para el partido más apretado de la Eliminatoria Mundialista en la CONCACAF.
Ambas selecciones pertenecen a la élite de esta zona, por lo que ni la afición de México ni la de Honduras esperarían ver a su equipo nacional fuera del Hexagonal Final.
Por supuesto que los Aztecas, cuentan con mayor prestigio e historia, presumen el más alto número de participaciones mundialistas, además de una muy superior infraestructura y cosecha de jugadores (junto con Estados Unidos, destacan los mexicanos por tener más futbolistas probando suerte en el balompié europeo ). La industria que se fortalece en México provoca una derrama económica que no se compara con ningún país de Centro y Norteamerica así como del Caribe.
Este enfrentamiento pinta muy parejo, porque si coincidimos en que la base del futbol es la asociación, hoy Honduras lleva una ventaja clara sobre México. Han sido 22 meses de trabajo serio con el Cuerpo Técnico colombiano que se eligió en febrero del 2007, encabezado por Reinaldo Rueda (en Colombia esperan que Honduras quede fuera para recuperar a Rueda y su equipo de colaboradores). Casi 80 jugadores observados. Disciplina y respeto al trabajo serio: Este estricto y ordenado entrenador sabe con quien sí y con quien no cuenta (borró a figuras que la afición suplica como el "Rambo" de León, Edgar Álvarez, Carlos Pavón y Samuel Caballero entre otros). Éste parece ser el conjunto mejor amalgamado de los últimos años para el balompié catracho, a diferencia del momento apurado que vive el Tricolor Mexicano.
Hablando de figuras individuales, a diferencia de lo que algunos piensan, a mí me parece que están parejos también si analizamos las posiciones de hombres que pueden ser clave en este encuentro: México no cuenta con un goleador de la talla internacional de David Suazo. El mediocampo hondureño también presume rose europeo como el de Wilson Palacios del Wigan Inglés y la fuerza de Hendry Thomas, que brilla en la liga local. En la parte baja (aunque el cartel de los defensores aztecas sea más reconocido) podemos ver una línea de zagueros catrachos confiables con hombres sólidos como Bernardez, Figueroa y la velocidad en la salida de Guerrero o Mendoza.
A mí, me parece un partido muy parejo y no estoy de acuerdo con las declaraciones que hacen figuras de la talla Andrés Guardado, minimizando al equipo hondureño al aclarar que no se enfrentará ni a Brasil ni a Argentina (imagínense si eso pensaran las potencias mundiales, nunca les correría ningún tipo de preocupación al enfrentar a México).
Tampoco me parece que el ambiente generalizado de San Pedro Sula esté agresivo o extremo en animadversión contra todo lo que tenga que ver con México (como en épocas anteriores). Yo llevo casi una semana en esta industrial ciudad hondureña y la gente es tan amable como en un placentero viaje vacacional (desde luego que los desadaptados sociales existen en todas partes, y los elementos de seguridad vigilados por la FIFA e implantados por la policía local, deberán calmar los malos ánimos).
La prensa hondureña, pone tanto énfasis en el buen comportamiento de la tribuna para la hora del partido, como del apoyo incondicional que se espera de manera recalcitrante durante los noventa minutos de mañana que reditúen en un cobijo a su Selección (hacen hincapié en que una agresión o un mal comportamiento de la tribuna podría desencadenar en una sanción que pudiera dejar fuera a Honduras del sueño mundialista).
Yo si creo que mañana miércoles será el "Día D". El momento en que sobre la cancha se encuentren concentradas dos selecciones líderes en esta parte del mundo y del que ambos equipos puedan provocar una gran sonrisa (tan necesaria) a sus aficiones en caso de brindar un juego limpio y atractivo, en espera de que los resultados, los mantengan íntegros en busca del boleto para Sudafrica 2010.
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