Más allá del arbitraje

La verdad, a mi me gustó mucho la Final del domingo. Aunque coincido en que este Torneo que terminó, fue de los más malitos, creo que ha sido una serie por el título de lo más emotiva.

La verdad, a mi me gustó mucho la Final del domingo. Aunque coincido en que este Torneo que terminó, fue de los más malitos, creo que ha sido una serie por el título de lo más emotiva.

Después de la que le ganó el Toluca al Atlas hace casi 10 años, y en la que La Máquina derrotó al León con el penal de final de película que convirtió Carlos Hermosillo, ésta destaca igual por la intensidad y calidad de sus protagonistas.

El Toluca, es digno Campeón y el Cruz Azul, fue digno contendiente. Aunque muchos dejen a los celestes como víctimas del arbitraje, a mi no me parece lo más justo.

Por supuesto que el silbante se equivocó, pero también lo hicieron algunos jugadores sobre el terreno de juego, y las críticas sobre ellos no las he escuchado tan aniquiladoras como en contra del joven árbitro García (sin disculpar su mal trabajo).

En los primeros minutos el Cruz Azul se plantó como el equipo grande que es. Propuso, ahogó y llegó, pero no concretó.  Y aquí quiero destacar lo que a mi me preocuparía más como aficionado futbolero.

¿Por qué no atacamos de raíz la falta de contundencia?

Los visitantes pudieron abrir el marcador mucho más temprano y eso podía haber cambiado el desarrollo del encuentro (como también lo terminó haciendo el yerro arbitral). Al minuto 29, Miguel Sabah tuvo la gran oportunidad (cuando el rival ya había despertado): Una oportunidad de oro malograda con un cabezazo infame -sólo dentro del área sin marca y echándola por arriba del arco de Cristante, por saltar antes de tiempo-.

Y Sabah no fue el único. Sebastián Vigneri estuvo siempre dispuesto: corriendo y luchando, aunque ejecutando mal. Dejó escapar una inmejorable opción de remate -franco y con ventaja al término de los primeros 45 minutos- pero lo hizo también con un débil cabezazo que controló sin despeinarse el histórico guardameta argentino de los Diablos Rojos. La primera mitad del de vuelta finalizó 0-0 cuando de haberse hecho contundentemente esas dos opciones, el marcador hubiera sido otro.

En fin, que el hubiera no existe y de igual forma fue un vibrante encuentro (claro que el abandono obligado de Villaluz, fue de mayor perjuicio al quedarse los azules con un hombre menos).

Pero yo preguntaría: ¿Por qué no criticar parejo? Por supuesto que el árbitro estuvo muy mal, pero también algunos jugadores que no hicieron lo que tenían que hacer.

Hace unos dias, platicando con un muy buen amigo Director Técnico, destacabamos el trabajo que se hace en la preparación de futbolistas en nuestro pais y nos surgieron otros cuestionamientos:

¿Nos enseñaron a todos a cabecear bien desde ninos? ¿A ser contundentes en el ataque? ¿A centrar con intención y técnica y no con desesperación como último recurso? ¿Están nuestros futbolistas bien preparados desde su base?

Y no sólo con los niños existen carencias. Para los que hemos observado y "reporteado" cientos de entrenamientos profesionales, yo les preguntaría ¿Cuántas prácticas de los equipos de Primera División estan enfocadas a ejecutar contundentemente?

Yo la verdad he visto muchas veces que en jugadas de "táctica fija", se desperdician infinidad de centros al área, y ni que decir de remates al arco.

Y me imagino que muy pocos de nosotros conocemos a fondo la forma en que se preparan los árbitros en México ¿Yo no sé cuantos de nosotros hemos asistido a un entrenamiento de los silbantes como para criticar tan categóricamente a los de "negro", por encima de los propios futbolitas?

¿O ustedes qué opinan? ¿Cuántos rematadores infalibles tenemos? ¿Quién será el mejor centrador (servicios al área) que tiene nuestro futbol mexicano? ¿O de plano ustedes también creen que los árbitros son los únicos malos en nuestro deporte?

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