Sólo eso nos faltaba

Ocho días nos separan del enfrentamiento más incómodo. La cita con lo no deseado.

Ocho días nos separan del enfrentamiento más incómodo. La cita con lo no deseado.

En los últimos años, jugar ante Estados Unidos nos ha dejado mal (independientemente del resultado).

Y ojo, que no tiene nada que ver con los argumentos de algunos seleccionados nacionales como Sinha: Ellos (los estadounidenses) no están inflados (ni siquiera su prensa les hace caso). Simplemente que se han puesto a trabajar, y en los hechos -a úlimas fechas- superan a los nuestros.

Estados Unidos ha ganado ante México los amistosos y los de competencia fuera del DF. Disputarán la Copa Confederaciones, torneo del que México solía sacar provecho (fue el único momento en que el equipo de La Volpe jugó como el técnico argentino prometió, además de ser hasta la fecha, el único blasón que en selecciones mayores podemos presumir).

En mis dos anteriores comentarios he destacado como –a pesar de que en México se intente pasar por alto- en muchos aspectos nuestros vecinos del norte nos han alcanzado y en otros, incluso superado.Y de pilón anoche se hizo oficial la noticia que quizá en México no provoque aún tanta repercusión, pero que pudiera significar otro agrio traspié. Ellos van por su segundo Mundial. Después del éxito del 94, los norteamericanos quieren más.

Mientras nuestros dirigentes han hecho público el tibio interés por agenciarse la tercera Copa del Mundo para territorio azteca, los norteamericanos se emparejan y crean un comité serio y organizado para conseguir a toda costa su objetivo: regresar la máxima fiesta futbolera a la Unión Americana. Estado Unidos se apunta para el primer Mundial disponible. Ya sea el del 2018 ó 2022 (ya que el del 2010 va a Sudáfrica y el 2014 a Brasil).

No conformes con seguir fuertes en busca de los Juegos Olímpicos del 2016 (para Chicago), ahora intentan emular lo que nosotros hicimos hace 40 años (cuando México recibió en el 68 al deporte amateur y en el 70 al futbol).

Todos soñamos en México con otro Mundial y poder hacer crecer las esperanzas para que, sobre la cancha, nos vaya mejor (superar los Cuartos de Final del México 70), aunque la verdad, con el poco peso de nuestros dirigentes en la alta cúpula internacional, la desorganización creciente de nuestra industria futbolera y las instalaciones avejentadas de hoy, poco éxito se pronosticaría.

Fuera de 5 ó 6 escenarios, los demás estadios en México se encuentran por debajo de lo requerido en el mundo del deporte (Azteca, Jalisco, Huracán, Morelos, Victoria, Alfonso Lastras) y quizá los proyectos de los nuevos escenarios para Chivas, Indios y Santos.

Pero tristemente nuestros grandes orgullos como la Bombonera, el Universitario, Nou Camp, Sergio León Chávez, "Pirata" Fuente, Cuauhtémoc y hasta CU, resultan viejos y descuidados para los requerimientos de hoy en día. Vámos, no califican.

Después de comprobar lo que hicieron los chinos en Beijing (como el antecedente más próximo de un evento de talla internacional), y conociendo lo que los estadounidenses tienen para ofrecer en términos futboleros, difícilmente creo que México pudiera ganar la disputa.

El 70 por ciento de los equipos de la MLS han estrenado estadio (exclusivo para futbol) en la última década. El proyecto que inició Columbus hace 10 años (sede del partido del próximo miércoles en el Hexagonal Final) se ha expandido en los últimos 5 años con estadios modernos, funcionales y cómodos. Desde luego que deberían ser ampliados para incluírse en un cuaderno de cargos con miras a una Copa del Mundo, pero eso no creo que sería problema, además de tomar en cuenta a los grandes escenarios que siguen a la vanguardia (Coliseo de Los Angeles, Soldier Field, Gigantes de Nueva York, Gillete Stadium, entro otros muchos).

En Estados Unidos se espera otro Mundial, porque la afición futbolera es enorme. Entre la creciente comunidad anglosajona que ya practica y sigue lo que sucede en el deporte más popular, sumado a los millones de habitantes de otros países que siguen viendo al futbol como su máxima pasión: británicos, polacos, rumanos, eslavos, africanos y por supuesto más de 40 millones de hispanos que lo único que esperan es apoyar a México, Argentina, Colombia, El Salvador o Ecuador en tierras estadounidenses, hacen presagiar un éxito cercano en este tipo de elecciones.

Yo la verdad veo difícil que México pueda superar una candidatura mundialista mano a mano con Estados Unidos, lo que nos dejaría otra vez en desventaja ante nuestros incómodos vecinos del norte. Y ojo, no están inflados.

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