Jugar para ganar

Aparentemente es lo que todos buscamos en cualquier ámbito y con mayor razón cuando hablamos de futbol, aunque yo me preguntaría: ¿en verdad siempre creemos salir decididos ganar?

Aparentemente es lo que todos buscamos en cualquier ámbito y con mayor razón cuando hablamos de futbol, aunque yo me preguntaría: ¿en verdad siempre creemos salir decididos a ganar? En términos de competencia, la palabra "ganar" es fácil de definir: Cuando uno supera al otro (en los deportes esto se ve reflejado por los marcadores) sin detenernos específicamente a analizar el estilo o la forma. Y aunque ya se haya hecho costumbre "disculpar" a los que no ganan, igual no modifica el resultado final: "Éste fue mejor, aunque al final no ganó el partido". "Aquel fue superior pero le faltó meter la pelota". "Campeón sin corona". Hay muchos puntos para analizar en el juego, y yo soy de los que creo que no todo son resultados fríos (aunque un marcador sea lo más claro y directo). Estoy convencido en que algunas veces puedes ganar algo más que un resultado o un marcador. Podríamos pasar horas discutiendo el por qué un equipo gana y por qué pierde, pero en esta ocasión quisiera sólo compartir una reflexión después de la plática que sostuve con un personaje de la canción popular latinoamericana y amante del futbol. El pasado fin de semana, disfruté una charla con Facundo Cabral, un pensador y cantante argentino que emprendió su gira de despedida por los escenarios (a mí me gusta lo que dice, aunque quizá a muchos de ustedes no, y probablemente otros jamás lo hayan escuchado). Y fiel a su costumbre, cuando comenzamos a hablar de futbol, él lo relacionó con la forma de ser, con el estilo de vida: "El problema de la gente hoy (en el mundo) es que salen a no perder y así es muy difícil ganar... Todos están tan preocupados de no perder lo que tienen, que pocos son los que se plantean ganar, y sólo puedes ganar cuando haces las cosas por amor... Es como en el futbol, el que sale al empate, casi nunca festeja". Dejando por un momento esta reflexión profunda de un hombre al que le hace muy bien pensar, y aterrizándolo un poco más en términos deportivos, pensé después en las quejas de algunos amigos estadounidenses que no entienden cómo en nuestro futbol existen los empates. En la cultura "gringa" no conciben a un equipo que se pueda ir a su casa sin haber ganado o sin haber perdido y eso creo que puede estar en parte relacionado con esa compleja forma de presentarse a un partido.   Se acuerdan hace 15 años todavía, las victorias significaban dos puntos como premio, mientras que el empate sólo uno. La FIFA intentando hacer más ofensivo, modificó a tres puntos por victoria, aunque hoy en día los empates son igual de "bien vistos". Y en cambio, apenas el domingo anterior, en el Futbol Americano, un equipo rompió una racha que lo tenía señalado por la afición: Los Leones de Detroit detuvieron en 19 la marca de derrotas consecutivas en la NFL, siendo la segunda peor de la historia de este deporte. Pero, ¿qué hubiera pasado si en lugar de 19 derrotas hubieran sido 19 empates? Algunos hubieran destacado su "imbatibilidad" porque tampoco nadie los hubiera vencido. Con esto me gustaría reiterar que el futbol es tan hermoso (por encima de los deportes estadounidenses) que yo en lo particular prefiero analizar los pros y contras de un estilo de juego, más allá de quedarme con el frío resultado de un marcador, pero creo que Facundo tiene razón, a veces por preferir no perder, podemos quedarnos estancados sin saborear lo grandioso de una victoria. ¿Y ustedes qué piensan? ¿Qué equipos en nuestra liga mexicana creen que salen a no perder?  ¿Y cuales hacen todo lo posible por ganar cada domingo?

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